Mostrando entradas con la etiqueta Naciones Unidas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Naciones Unidas. Mostrar todas las entradas

23 de noviembre de 2012

Willy Meyer: "Afirmar que el Sahara Occidental es marroquí es lo mismo que decir que la tierra es cuadrada"




Así de claro se mostró el eurodiputado de Izquierda Unida, Willy Meyer, en el intercambio de puntos de vista con Karim Ghellab, Presidente de la Cámara de Representantes de Marruecos, que tuvo lugar esta semana en el seno de la Comisión de Asuntos Exteriores del Parlamento Europeo.
Internacional | Tercera Información | 20-11-2012 |  


"Lamento mucho que venga usted aquí, al Parlamento Europeo, a decirnos que el Sahara Occidental pertenece a Marruecos porque, por mucho que ustedes lo ocupen militar y policialmente, saqueen sus aguas y expolien sus recursos, tanto el Derecho Internacional como las Naciones Unidas dejan claro que no es así: el Sahara Occidental es un Territorio No Autónomo en proceso de descolonización", indicó Meyer al inicio de su intervención.

"No venga al Parlamento Europeo a decirnos que el Sahara es marroquí -continuó Meyer- porque es lo mismo que si viniera a decirnos que la Tierra no es redonda, que es cuadrada y que no gira en torno a un eje".

"Lo que si es cierto, es que el Plan Baker II estableció la celebración de un referéndum de autodeterminación para que, de una vez por todas, los hombres y mujeres saharauis puedan decidir su futuro y que el Gobierno de Marruecos no hace sino poner problemas, espiando y poniendo obstáculos a la misión de la MINURSO, tal y como señaló ante el Consejo de Seguridad el propio Ban Ki Moon ", afirmó el europarlamentario.

Asimismo, el Responsable de Política Internacional de Izquierda Unida volvió a mostrar su preocupación por la dramática situación de los derechos humanos en los territorios ocupados y el constante incumplimiento de Marruecos de lo establecido al respecto en el acuerdo de asociación que mantiene con la Unión Europea.

"El informe de la visita de Juan Méndez, relator de la ONU sobre tortura y tratos inhumanos y degradantes, es claro al afirmar que los malos tratos o la tortura son muy frecuentes en Marruecos, al igual que las observaciones de la Fundación Kennedy que, tras su visita a El Aaiún, alerta por la práctica absoluta impunidad en la violación de derechos humanos", informó Meyer.

"Le pediría a usted que solicite a la fuerza ocupante, es decir a su Gobierno, que cumpla con el Derecho Internacional y permita la entrada a las diferentes misiones de observadores internacionales, y a los eurodiputados y representantes electos que así lo deseen, para que se pueda observar in situ la situación de los derechos humanos en los Territorios Ocupados".

"Yo mismo he intentado visitar dos veces sin éxito la ciudad ocupada de El Aaiún e incluso, en la segunda ocasión, fui reducido violentamente por las fuerzas de ocupación marroquíes", concluyó el Vicepresidente de la Comisión de Asuntos Exteriores.

Ross afirma que la situación actual en el Sáhara Occidental es "insoportable"

Nueva York, 13/11/2012 (SPS).- El enviado especial de Naciones Unidas al Sáhara Occidental, Christopher Ross, afirmó este lunes que la situación actual en el Sáhara Occidental es "insoportable" y peligroso, según se supo en Naciones Unidas.
En un comunicado tras la reunión mantenida ayer con el ministro de Asuntos Exteriores español, José Manuel García-Margallo, Ross señaló que "el conflicto sobre el estatus final del Sáhara Occidental se ha prolongado durante 37 años, demasiado tiempo".

"Aunque, para algunos, pueda parecer tentador creer que es arriesgado buscar opciones para lograr la paz y que el statu quo al menos es estable, estoy convencido de que eso sería un error de cálculo, especialmente cuando el statu quo está ahora amenazado por el auge de elementos criminales, terroristas y extremistas de la región del Sahel", advirtió

En este sentido, el Enviado Especial de la ONU indicó que "si se mantiene en esta situación" en el Sáhara, "podría estallar de nuevo una violencia y unas hostilidades que serían trágicas para el pueblo del Sáhara Occidental y para el Norte de África en general".

"Este conflicto debe resolverse y creo que puede resolver si hay una voluntad de comprometerse con un diálogo real y un compromiso para encontrar una solución que sea honrosa para todos", explicó.

Ross indicó que ha pedido a las partes que acepten participar en unas "negociaciones seria" y ha solicitado a actores "clave" de la comunidad internacional que usen su influencia para promover el diálogo. "En una región en transición, este prolongado conflicto no puede continuar", aseveró.

Igualmente, se refirió a su reciente viaje a Marruecos, Argelia y el Sáhara Occidental, que ha enmarcado a su misión de asesorar a las partes para encontrar una solución "justa, duradera y mutuamente aceptada" y que respete el derecho de "autodeterminación" del pueblo saharaui.

Tras la visita esta semana a Madrid, Ross adelantó que tiene previsto visitar las capitales de los países que conforman el Grupo de Amigos del Sáhara Occidental (Francia, España, Estados Unidos, Reino Unido y Rusia). (SPS)

26 de abril de 2011

Consejo Seguridad debate proyecto sobre Sahara Occidental

200411_rasd-copyNaciones Unidas (PL).- El Consejo de Seguridad analizó hoy un proyecto de resolución sobre el Sahara Occidental que no contempla agregar la supervisión de los derechos humanos al mandato de la misión de la ONU para ese conflicto (Minurso)

La inclusión de esa tarea fue recomendada hace varios meses por el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas, tras el asalto y desmantelamiento de un campamento de civiles saharauis por parte de las fuerzas marroquíes que ocupan ese territorio desde 1975.

El proyecto de texto fue presentado a los 15 miembros del órgano encargado de la paz y la seguridad internacionales después de ser analizado por el llamado grupo de amigos del Sahara Occidental, integrado por España, Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña y Rusia.

El primer país fue la metrópoli colonial de ese territorio hasta que la abandonó en 1975 y los otros cuatro son miembros permanentes del Consejo de Seguridad y disfrutan del privilegio del veto en esa instancia.

Ese órgano celebró este martes consultas a puertas cerradas y estudiaron además un informe del secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, sobre el problema.

En ese documento, el titular de la organización mundial solicitó extender un año más el mandato de la Minurso y lamentó la falta de progresos en las diferentes rondas de negociaciones informales entre el Frente Polisario y el gobierno de Marruecos.

El máximo responsable de la ONU también evitó en su reporte la posibilidad de encomendar al contingente la supervisión de los derechos humanos.

Por su parte, Suráfrica, actual miembro no permanente del Consejo de Seguridad, apoyó la sugerencia rechazada por Ban Ki-moon y otros países como Francia y Estados Unidos, y recordó que la vigilancia en esa materia la realizan "todas la misiones de paz existentes en el continente africano".

La precisión fue hecha por el embajador de Suráfrica ante la ONU, Baso Sangqu, quien demandó atención para todas las denuncias de violaciones de los derechos humanos en el Sahara Occidental.

Debemos aplicar en ese territorio los mismos estándares que aplicamos en el Medio Oriente y África del Norte, puntualizó el diplomático surafricano.

La Minurso está integrada por unos 230 efectivos procedentes de 30 países, entre ellos Argentina, Brasil, El Salvador, Honduras y Uruguay, por América Latina.

Marruecos y el Polisario celebran desde agosto de 2009, sin resultados concretos, una serie de contactos informales dispuestos por el Consejo de Seguridad tras el estancamiento de negociaciones oficiales interrumpidas en marzo de 2008.

El Sahara Occidental está incluido en la lista oficial de 16 territorios no autónomos reconocidos como tales por el Comité de Descolonización de la ONU

Fuente: Prensa Latina

25 de enero de 2011

CEAS-SÁHARA DENUNCIA LAS MANIOBRAS PROMARROQUÍES QUE LA MINISTRA PROMUEVE CONTRA LA LEGALIDAD INTERNACIONAL Y LA POSICIÓN OFICIAL TRADICIONALMENTE DEF


EL EXAGERADO DINAMISMO POLÍTICO DE LA MINISTRA DE ASUNTOS EXTERIORES TRINIDAD JIMÉNEZ

En estos meses pasados, y a raíz de la construcción del campamento de Gdeim Izik y su posterior destrucción brutal y violenta a cargo de las fuerzas del orden marroquíes, varios ministros y representantes del partido del gobierno (Ramón Jáuregui, Alfredo Pérez Rubalcaba, Trinidad Jiménez, Marcelino Iglesias, el propio Presidente Zapatero...) han venido manejando razones falseadas, argumentos erróneos e interpretaciones inadecuadas para valorar la posición española en relación con el contencioso que afecta al Sáhara Occidental. Su reiteración daba a entender una clara intencionalidad política de favorecer la discutible e irregular posición del Reino de Marruecos y así lo hemos venido expresando, incluso verbalmente en un contacto directo mantenido con la responsable de Política Internacional del PSOE, Elena Valenciano, de quien seguimos esperando pacientemente una respuesta a nuestras peticiones y propuestas de entonces.

No dejan de sorprendernos recientes actuaciones y manifestaciones de la Ministra de Asuntos Exteriores, en las que consideraba que merecía la pena haber sido prudente en la defensa de los derechos de la población saharaui dando por buenas las informaciones que le llegaban desde el Gobierno marroquí.

Y ello, a pesar de las detenciones ilegales e injustificadas y de las torturas que se habían producido y se seguían ejerciendo, del asesinato de un joven saharaui por la policía de Marruecos y sin que los informes de organismos internacionales de reconocido prestigio -el último del Centro Robert Kennedy, denunciando el incremento de los abusos contra la población saharaui- tengan, al menos, idéntico crédito para ella que las informaciones de su homólogo marroquí, avala la idea de que esa intencionalidad decididamente favorable a la posición marroquí se hace más explícita e insistente.

Todavía en estos días pasados, en las fechas en las que se realizaba el referéndum de Sudán del Sur, en el que 3,9 millones de sudanesas y sudaneses han sido llamados a las urnas, se permitió valorar como inadecuada y sin condiciones la posibilidad de un referéndum sobre la autodeterminación del Sáhara.

Manifestaciones que tienen su refrendo en las acciones diplomáticas que protagoniza estas últimas semanas con viajes a Francia, Moscú y Estados Unidos, en los que pretende defender y justificar las actuaciones políticas de Marruecos, en apoyo de una negociación de mínimos que aparque la reivindicación del derecho a la libre expresión del pueblo saharaui. Esta misma semana la ministra de Asuntos Exteriores se ha entrevistado, en Nueva York, con el Secretario General de NNUU, Ban Ki Moon y con su Enviado Especial para el Sáhara, Christopher Ross, así como con la Secretaria de Estado, Hillary Clinton.

Al poner en evidencia estas actuaciones queremos insistir en el peligro que supone el que España avale acuerdos en el Parlamento europeo y en el español, amplificados por las declaraciones de Parlamentos autonómicos y ayuntamientos en los que el PSOE está presente o juega un papel hegemónico, que no se corresponden con las actuaciones ministeriales que, entendemos, rompen la llamada “neutralidad activa” y hacen de nuestro Gobierno un aliado de la dictadura marroquí, compartiendo no sólo intereses económicos y políticos sino también el mismo desprecio por el pueblo saharaui y sus sufrimientos. Por si no nos llegaba con las informaciones de Wikileaks en ese sentido aquí anotamos nuevas evidencias.

España ha abdicado de sus responsabilidades como potencia colonial del Sáhara Occidental y pretende ratificar el engaño que se practicó en 1975 con los saharauis, convertidos entonces en rehenes de los Gobiernos de España y Marruecos. Y con ello se deslegitima para jugar un papel que podría haber sido determinante en la solución de este contencioso.

Un cambio de fondo en su posición diplomática de la que es abiertamente responsable el Gobierno Zapatero y su Ministra de Asuntos Exteriores y que la hace acreedora a un premio, que estudiaremos instituir, y para el que tiene las mayores posibilidades, al Engaño del Año con el Pueblo Saharaui.

La desgracia en este caso es que lo hace en nombre de todos nosotros y no en el propio.

13 de enero de 2011

Sáhara Occ.y el derecho Internacional


09/01/11

La violación sistemática de los derechos humanos de la población saharaui en los territorios ocupados es una triste realidad desde hace más de tres décadas. Pero la forma en que el Ejército marroquí procedió a desmantelar el campamento de Agdaym Izik y la represión posterior desplegada a lo largo de todo el territorio han llevado la situación al límite. Estamos ante graves violaciones de derechos humanos, que no son más que la consecuencia última de otra grave violación: la del derecho a la libre determinación del pueblo saharaui, afirmado con rotundidad por la ONU.
España tiene la obligación jurídica de promover el ejercicio del derecho a la libre determinación del pueblo saharaui, pues es, de iure, la potencia administradora del territorio. Mediante los acuerdos tripartitos de Madrid, España entregó el territorio a quienes, tal y como ya había afirmado la Corte Internacional de Justicia, no tenían título jurídico sobre él. Como ha señalado la Asamblea General de la ONU, un Estado no pierde la condición de potencia administradora, ni queda liberado del cumplimiento de las obligaciones que se derivan de ella, por el simple hecho de afirmarlo.
En consecuencia, tal y como estableciera la Asamblea General en 1979, Marruecos es la potencia ocupante ilegal del territorio, de la misma forma que lo es Israel en los territorios ocupados palestinos. Por ello, Marruecos viola sistemáticamente, entre otros, el IV Convenio de Ginebra, que establece las obligaciones de la potencia ocupante, entre las que destaca la prohibición de trasladar parte de su propia población al territorio ocupado
(art. 49). En la actualidad, se estima que en el territorio hay cuatro colonos marroquíes por cada saharaui.
Como consecuencia de la ilegalidad de la ocupación del territorio por Marruecos, ningún Estado, ni siquiera Francia, su más fiel e incondicional aliado, ha reconocido la anexión. Por esta misma razón, tal y como ha señalado la Asesoría Jurídica de la ONU y ha corroborado el Parlamento Europeo en sendos dictámenes, la explotación de los recursos naturales saharauis sin el visto bueno de sus representantes (Frente Polisario), y sin que repercuta en beneficio de la población saharaui, constituye una violación del Derecho Internacional. La Unión Europea, que alardea de defender los derechos humanos en el mundo, condicionando la aplicación de sus acuerdos con terceros estados al respeto por estos de los derechos humanos, mira a otro lado cuando se trata de Marruecos y viola conscientemente el Derecho Internacional.
Pero merece la pena analizar, siquiera someramente, los argumentos del Ejecutivo español para no condenar la situación actual y no apoyar decididamente la aplicación del Derecho Internacional. Apoyar la libre determinación del pueblo saharaui no supone ponerse del lado de una de las partes, sino simple y llanamente defender la aplicación del Derecho Internacional, lo que, además, ya hiciera en el conflicto de Irak.
Un argumento ya clásico es que España mantiene una posición de “neutralidad activa” ante el conflicto. Pero la neutralidad no existe en Derecho: quien no apoya su cumplimiento está apoyando su violación. Por otra parte, nuestro Gobierno ha llegado a sostener que Marruecos podría considerar tal condena como una injerencia en sus asuntos internos. Pues bien, desde la aprobación de la Resolución 1514 (XV) de la Asamblea General sobre la concesión de la independencia a los países y pueblos coloniales, de la que ahora se cumplen 50 años, y que sentó en gran medida las bases de la descolonización, está fuera de cualquier discusión mínimamente rigurosa el hecho de que no se trata de un asunto interno marroquí, sino internacional, porque el Sáhara Occidental es un territorio pendiente de descolonización y no forma parte del territorio marroquí.
Tras su victoria electoral, el Gobierno socialista afirmó que los principios éticos y el respeto del Derecho Internacional inspirarían su acción exterior, pero ahora son los “intereses nacionales” los que prevalecen sobre aquellos. Pero es que, además, de la forma en que está actuando ni siquiera está garantizado ese interés nacional, pues Ceuta y Melilla han sido y seguirán siendo moneda de cambio en nuestras relaciones con Rabat, con o sin Sáhara por medio; la inmigración ilegal seguirá siendo organizada desde las costas saharauis y marroquíes por quienes pretenden luchar contra ella; y la eficacia de Marruecos como freno a la entrada del integrismo terrorista en Europa –que, por otra parte, es abiertamente rechazado por la sociedad saharaui, que practica una versión abierta del islam– puede, al menos, ponerse en entredicho tras los atentados de Casablanca (contra la Casa de España, en 2003) y Madrid (2004).
Tras tres lustros de guerra de liberación nacional, en 1991 el Frente Polisario decidió sustituir las armas por las urnas, en la confianza de que Naciones Unidas sería capaz de llevar a buen puerto un Plan de Paz que había sido negociado libremente por las partes. Pero, desde su puesta en marcha, este Plan fue boicoteado por Marruecos, tal y como ha denunciado, entre otros, James Baker. Existe ya un censo para el referéndum confeccionado por Naciones Unidas, pero el veto francés impide su celebración. Mientras el Plan de Paz continúa estancado y en el Sáhara ocupado se producen estas graves violaciones de derechos humanos, nuestro país se preocupa de su interés nacional, la Unión Europea del suyo y Naciones Unidas se limitan a “deplorarlas”. En esta tesitura, si finalmente se le impide al pueblo saharaui decidir libremente su futuro mediante un referéndum de autodeterminación, en los términos que establecen las resoluciones de Naciones Unidas, nadie le podrá acusar de no haber explorado todas las vías pacíficas imaginables para poner fin a su sufrimiento.

Juan Soroeta Liceras, Juan Miguel Ortega Tirol y otros 71 profesores de Derecho Internacional Público y Relaciones Internacionales de 32 universidades españolas, además de la Asociación Española para el Derecho Internacional de los Derechos Humanos (AEDIDH)


Público, 5 de enero de 2011