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7 de diciembre de 2012

El Parlamento sueco pide que la entidad saharaui sea reconocida como Estado


  • La Cámara sueca es la primera de un país europeo que toma tal iniciativa e insta a los demás socios a seguir su ejemplo
  • La clase política de Marruecos reprueba la decisión mientras que el Polisario la alaba

El PAIS -IGNACIO CEMBRERO Madrid 6 DIC 2012 - 13:13 CET195

 El Parlamento de Suecia (Riksdag) aprobó el miércoles por la noche una resolución en la que insta a su Gobierno a reconocer “cuanto antes” como Estado a la República Árabe Saharaui Democrática (RASD), la entidad fundada por el Frente Polisario en 1976, y le pide que trabaje en el seno de la Unión Europea para que otros países sigan su ejemplo.

La iniciativa del Parlamento unicameral sueco ha conmocionado a Marruecos, donde se sucedían esta mañana las reacciones de los políticos y miembros del Ejecutivo, mientras que el Frente Polisario, que lucha por la independencia del Sáhara Occidental, la ha recibido con gran satisfacción.

Ningún Parlamento europeo había formulado hasta ahora tal petición a su Gobierno con relación a la RASD a la que ningún país europeo reconoce hoy en día. Yugoslavia sí lo hizo en 1984 y hasta su desaparición. Más de 80 países, en su mayoría africanos, reconocen a la RASD, según fuentes del Polisario, aunque la diplomacia marroquí asegura que, en la práctica, son menos de 30 los que acreditan a embajadores en Rabuni, la sede administrativa de los independentistas saharauis.

La resolución instando a Estocolmo a reconocer a la RASD fue aprobada el 28 de noviembre por la Comisión de Asuntos Exteriores del Parlamento y, el miércoles, en el pleno con los votos de los tres principales partidos de oposición, los socialdemócratas, los verdes y los excomunistas del Partido de los Demócratas Suecos.

El Parlamento sueco procedió a esta votación tras acoger en su sede un seminario dedicado a debatir del “expolio” por Rabat de los recursos naturales de la antigua colonia que España entregó a Marruecos y a Mauritania en 1975. Lo sucedido en el pleno “es histórico porque somos los primeros en hacerlo en la UE”, recalcó el diputado de izquierdas Hans Linde a lo que el conservador Ulrik Nilsson replicó que a lo que el Gobierno sueco debe dedicarse es solo a promover “un referéndum justo”.

El Ejecutivo sueco, que encabeza Fredrick Reinfeldt, está formado por una coalición de partidos conservadores que gobiernan en minoría desde 2010. No es seguro que siga la recomendación aprobada en el Parlamento por una mayoría de izquierdas. Es, sin embargo, probable que cuando vuelvan al poder los socialdemócratas sí reconozcan a la RASD, opina una fuente diplomática conocedora de la política sueca.

La relación entre Estocolmo y Rabat nunca ha sido cordial. En el seno de la UE la diplomacia sueca se ha mostrado siempre crítica con, por ejemplo, el acuerdo de pesca con Marruecos que permite a los pesqueros europeos, en su mayoría españoles, faenar en aguas del Sáhara.

El último incidente entre ambos países se produjo hace tres años cuando la número dos de la Embajada sueca en Rabat, Anna Block-Mazoyer, fue expulsada de Marruecos acusada de haber enseñado a miembros del Polisario un folleto con argumentos sobre el carácter marroquí del Sáhara que le había sido entregado en el ministerio de Asuntos Exteriores. La diplomática mantenía, en realidad, contactos asiduos con independentistas saharauis residentes en la antigua colonia española.

“Deploramos esta actitud [del Parlamento sueco] que no tiene precedentes en Europa”, declaró en Rabat Ali Kebir, presidente de la Comisión de Asuntos Exteriores de la Cámara baja marroquí. Otros políticos, como el ministro Nabil Benabdalá (excomunista) o Ahmed Zaidi (socialista), se apresuraron también en hacer declaraciones reprobando la decisión a la agencia de prensa oficial MAP.

Todos ellos subrayan que la iniciativa del Parlamento sueco ignora los esfuerzos de la ONU para alcanzar una solución política consensuada al “conflicto artificial” del Sáhara y la postura común de la UE sobre el contencioso. Alin el Kantaoui, representante del Polisario en Suecia, agradeció, en cambio, el “precedente histórico sentado por el Parlamento” y expresó el deseo de que “sirva de ejemplo en los demás Estados europeos”.

En España el diputado de Izquierda Unida Gaspar Llamazares afirmó por teléfono a este corresponsal que lo sucedido en Estocolmo “marca la vía a seguir”. Recordó que su coalición había presentado en el Congreso, en anteriores legislaturas, iniciativas similares que no habían prosperado y que ahora había introducido “una nueva en la Comisión de Asuntos Exteriores para que el Gobierno español reconozca a la RASD”.

30 de julio de 2012

“El Gobierno me advirtió: ‘Si te secuestran, no pagamos el rescate”


Pepe Oropesa es el único español que ha decidido quedarse en los campamentos de Tinduf
El Ejecutivo le ha exigido que firme que España se exime de la responsabilidad si algo le ocurre

ELSA GARCÍA DE BLAS Madrid 29 JUL 2012 - 20:08 CET EL PAIS

Pepe Oropesa, en los campamentos de Tinduf. 



Pepe Oropesa tiene 26 años y es el único español que ha decidido quedarse en los campamentos saharauis de Tinduf (Argelia) después de que el Gobierno evacuara el sábado por sorpresa a todos los cooperantes españoles de la zona, por “indicios fundados” de que puedan sufrir un ataque terrorista. Asume el riesgo, dice, porque es consecuente y llegó allí por su cuenta: “Creo en lo que hago, siempre he pensado que si uno está en una situación como esta tiene que asumir su responsabilidad”. Su apuesta por quedarse no ha estado exenta de presiones: el Gobierno le ha exigido que firme un documento en el que exime a las autoridades españolas de “toda responsabilidad sobre eventuales daños” que puedan ocurrirle. La explicación que le ofreció el Ejecutivo de lo que eso significa suena incluso más contundente. “Me advirtieron de que si me secuestran, España no pagará mi rescate”, explica a EL PAÍS al otro lado del teléfono desde Tinduf.
Pepe no es exactamente un cooperante porque no está asociado a ninguna ONG, pero trabaja como voluntario para la Asociación de Familiares de Presos y Desaparecidos Saharauis. Es periodista, de Sevilla, y en el campamento de Auserd, en el que se encuentra, imparte clases de español y recoge testimonios para un documental sobre las desapariciones forzosas en el conflicto saharaui. La primera noticia de la evacuación la recibió el viernes al mediodía, a escasos minutos de que los 15 cooperantes fueran trasladados a la base segura de la Minurso(Misión de las Naciones Unidas para el Referéndum del Sáhara Occidental) en Tinduf, para ser repatriados. A punto estuvo de ni siquiera enterarse. “La AECID [La Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo] no sabía que yo estaba aquí, porque no estoy censado como cooperante, pero no tuvieron en cuenta que en la zona hubiera otros españoles”.
No tengo miedo, más bien intranquilidad. Esto no es una quijotada
En la primera llamada que recibió de la responsable de la AECID en los campamentos, a la una de la tarde del viernes, esta no le mencionó que había en marcha ya una repatriación de españoles. Pero hubo una segunda llamada, apenas veinte minutos después. “Entonces ella, exaltada, me explica que hay riesgo de secuestro y que tengo que ir inmediatamente a Rabuni, donde ellos se encuentran, y que no me mueva sin escolta porque puede haber un ataque”. En aquel momento, reconoce, se asustó. Pensó que algo grave tenía que haber pasado para que el escenario cambiara radicalmente en solo 20 minutos.


La explicación que les ofreció la responsable de la AECID a todos los cooperantes, ya en la base de la Minurso, tampoco fue mucho más detallada. “Nos anunciaron que la decisión era del Gobierno, que existía un riesgo de secuestro de ciudadanos europeos pero especialmente españoles, y que en cuestión de horas saldríamos para Madrid”. Y ahí comenzó su odisea para quedarse, porque los responsables de la agencia trataron de ser muy disuasorios. “Me lo pusieron muy mal. Me advirtieron de que si me quedaba, en caso de secuestro o ataque estaría solo. Que España no haría nada por mí. Me preocupé, sobre todo por mi familia”. Le llegaron a pedir el teléfono de sus familiares para, según cuenta, “decirles cuatro cosas”.
"Descargo al Gobierno de España de toda responsabilidad sobre los eventuales daños que puedan acontecer a mi persona y/o bienes", dice el documento que ha firmado
Documento que el Gobierno ha
exigido firmar a Pepe Oropesa.
 
Pepe acabó accediendo a firmar un documento en el que renuncia a la protección de España. El texto consta de dos párrafos y no tiene membrete ni señal alguna que indique que es un documento oficial. Se trata de una declaración, encabezada por sus datos personales, en la que expresa que ha sido informado sobre “la existencia de un riesgo alto contra la seguridad de los cooperantes españoles estacionados en los campamentos de refugiados saharauis en Tinduf” y añade: “Asumo personalmente todo riesgo implícito causado por mi permanencia en la zona y descargo, por tanto, a las autoridades del Gobierno de España de toda responsabilidad sobre los eventuales daños que puedan acontecer a mi persona y/o bienes mientras la recomendación de evacuación no sea revocada por el Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación de España”.

Él asegura que no tiene miedo, que la palabra adecuada es más bien “intranquilidad”. Y que son los saharauis los que más le han calmado, los que le bromean con el asunto. Sus padres pusieron al principio el grito en el cielo, aunque al final lo han aceptado. Y es hijo único.
“Esto no es una quijotada”, insiste. Lleva viajando a los campamentos desde 2006. Al final se arranca en una declaración con tintes heroicos: “Yo me quedo aquí, pero no soy importante.. Quien se queda aquí desde hace 37 años es el pueblo saharaui