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21 de enero de 2011

El Gobierno deniega el reexamen de 16 peticiones de asilo de los saharauis. ACNUR afirma que hay “indicios suficientes” para que interior no denegara

El Gobierno deniega el reexamen de 16 peticiones de asilo de los saharauis


Santa Cruz de Tenerife, 20 de enero de 2011 (EFE)..- El Gobierno español confirmó hoy a Efe que ha denegado volver a estudiar la petición de asilo de 16 saharauis que llegaron en patera a Fuerteventura el pasado 5 de enero.

Fuentes del Ministerio del Interior explicaron que esta decisión se ha tomado en base a la ley y recordaron que hay cinco peticiones de asilo -de las 22 demandadas- que se están estudiando con detenimiento para ver si podrán o no ser admitidas.

La Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR) avanzó que hoy o mañana presentarán un recurso contencioso administrativo contra esta decisión para evitar que 17 saharauis, "cuya vida corre peligro", no sean devueltos a Marruecos.

De estos 17, 16 son los que han pedido el reexamen de su petición mientras que uno de los inmigrantes ha descartado volver a solicitar el asilo.

CEAR ha pedido al Gobierno que admita a trámite las peticiones de los rechazados, alegando el "alto riesgo" que corren de ser devueltos a las autoridades marroquíes.

Según CEAR, el motivo por el que han sido rechazadas es porque el Gobierno "no ha considerado los argumentos sólidos" y no "ha podido confirmar las declaraciones con datos".

Fuentes de El Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) opinaron que las peticiones de admisión a trámite de los saharauis debían "al menos ser estudiadas en profundidad".

Asimismo, indicaron que los 22 saharauis han aportado la documentación necesaria que acredita que existe riesgo de que "sufran represalias" si vuelven a esa zona del Sahara Occidental.



MADRID, 20 de enero de 2011 (SERVIMEDIA) La delegación en España del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur) aseguró este jueves que existen “indicios suficientes” para que el Ministerio del Interior admita a trámite las solicitudes de asilo denegadas a 16 de las 22 personas, mayoritariamente de origen saharaui, que llegaron en patera a Fuerteventura el pasado 5 de enero.

Acnur mostró su preocupación por la denegación y abogó por “un estudio en profundidad” de las peticiones en el procedimiento ordinario que recoge la ley.

La representante de Acnur en España, Maricela Daniel, aclaró que esta entidad no se está “pronunciando en estos momentos” sobre el reconocimiento de estas personas como refugiadas, sino que ha recomendado que se admitan a trámite las solicitudes “para poder analizar con más detenimiento cada una de las peticiones y sus necesidades de protección internacional”.

Tras su llegada a Fuerteventura, las 22 personas fueron conducidas al Centro de Internamiento de El Matorral, donde se les abrió un expediente de devolución por entrada irregular.

La petición de asilo, presentada con la asistencia jurídica de la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR), paralizó momentáneamente la devolución, pero los trámites podrían reanudarse tras la denegación ayer miércoles del re-examen interpuesto por 16 de ellos contra la primera decisión de Interior.

“Nos preocupa la situación de vulnerabilidad y desprotección en que puedan quedar estas personas, teniendo en cuenta que una denegación de sus solicitudes y su retorno sin valorar en profundidad el temor de persecución alegado, podrían vulnerar el principio fundamental de la no devolución que contempla la Convención de Ginebra de 1951”, dijo Daniel.

Acnur añadió que a esta circunstancia se le suma la repercusión que, en caso de devolución, pueda tener el hecho de que los detalles de algunas solicitudes y la identidad de estas personas hayan sido revelados (con nombres o fotos) en diversos medios de comunicación, colectivos y redes sociales.



MADRID, 20 de enero de 2011 (SERVIMEDIA)

La Comisión de Ayuda al Refugiado (Cear) entiende que la negativa del Gobierno a admitir a trámite la petición de asilo de los 17 saharauis que llegaron a Fuenteventura el pasado 5 de enero "no se ajusta a derecho", por lo que interpondrá este viernes ante la Audiencia Nacional un recurso administrativo y pedirá una medida cautelar para que se paralicen las devoluciones.

Según explicó a Servimedia Mauricio Valiente, portavoz de Cear, finalmente serán 16 y no 17 los saharauis que recurrirán la negativa del Ministerio del Interior a admitir a trámite su solicitud de asilo, porque uno de ellos ha renunciado a hacerlo.

Estos saharauis llegaron a Fuenteventura la víspera de Reyes junto a otros cinco más que sí han logrado que el Ejecutivo admita su solicitud de asilo. En el caso de los 17 restantes, España ha argumentado para denegar la tramitación que su situación no se ajusta a las previsiones de la Ley de Asilo y Protección Subsidiaria en vigor.

El ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, manifestó esta semana a este respecto que los 17 extranjeros no acreditaron proceder del Sáhara.

Sin embargo, la visión de Interior no coincide con la de Cear, que entiende que los saharauis están en "una situación objetiva de riesgo".

La ley, explicó Valiente, establece que el Gobierno puede negarse a admitir a trámite la solicitud de asilo cuando la petición es "manifiestamente infundada" y no existe riesgo alguno para el solicitante si vuelve a su país.

Pero esta situación, no es, a su parecer, la que están viviendo los saharauis llegados a Fuenteventura el pasado 5 de enero, puesto que debido "a la notoriedad" que ha alcanzado su caso, si vuelven al Sáhara, "ya hay una situación objetiva de riesgo".

Además, prosiguió, algunas de estas personas han participado en un "campamento de la dignidad y tienen un riesgo a nuestro juicio acreditado" si vuelven a su país de origen.




MADRID, 20 de enero de 2011 (SERVIMEDIA)

El portavoz del BNG en el Congreso de los Diputados, Francisco Jorquera, tachó hoy de inmoral la actitud que mantiene sobre el pueblo Saharaui el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, que ha decidido denegar el asilo político a 16 de los 22 saharauis que llegaron a Fuerteventura en una zódiac.

En declaraciones a Servimedia, Jorquera dijo que lo que pesa es una actitud, cuando menos, inmoral del Gobierno español con respecto al gobierno marroquí en lo que se refiere al contencioso sobre el Sáhara. No está actuando como debe actuar, cuando tiene responsabilidad histórica respecto a ese territorio, que fue una colonia española”.

Recordó que la propia Acnur manifestó que había razones para otorgar el asilo a esas personas y que el Frente Polisario reconocía el riesgo que corrían de retornar al Sáhara.




MADRID, 20 de enero de 2011. (EUROPA PRESS) -

El Gobierno ha inadmitido a trámite la solicitud de asilo de 17 de los 22 inmigrantes llegados en una embarcación el pasado 5 de enero a la isla de Fuerteventura que alegaron ser saharauis, según ha informado a Europa Press el portavoz de la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR), Mauricio Valiente.

Estas personas ya recibieron una negativa de la Oficina de Asilo y Refugio dependiente del Ministerio del Interior tras cursar su petición en frontera, dos días después de arribar a las costas de Canarias, el pasado 7 de enero.

Todos solicitaron entonces que sus peticiones fueran reexaminadas por considerar que la inadmisión no era procedente, ya que alegaban ser saharauis y que, como tales, estaban sometidos a persecución por parte de las autoridades marroquíes.

ACNUR, entidad encargada de informar todas las solicitudes que se cursan en España, recomendó al Gobierno en su dictamen que admitiera a trámite las peticiones para poder estudiar en profundidad caso por caso.

Las recomendaciones de este organismo no son vinculantes, pero ha insistido en que hay indicios fundados para la admisión.

Sin embargo, completado el plazo y realizado el reexamen, el Gobierno inadmite las solicitudes, de nuevo, por considerar que los casos no se ajustan a las previsiones de la Ley de Asilo y Protección Subsidiaria en vigor.

Según ha explicado esta semana el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, en el Senado, los 17 extranjeros no acreditaron proceder del Sáhara.

Esto, en el procedimiento en frontera, supone de facto la denegación de asilo, porque al no haber trámite en curso, los extranjeros, que se encuentran en un Centro de Internamiento, no tienen permiso para residir en España y sobre ellos pesa una orden de expulsión.

No obstante, contra la decisión Administrativa cabe recurrir a los tribunales, extremo al que CEAR está dispuesto a acudir a petición de los solicitantes porque considera que hay suficiente base para hacerlo.

En este caso, se podría solicitar una medida cautelar que impidiera la expulsión de los extranjeros en tanto se dirime el proceso, conforme ha explicado Valiente.

18 de enero de 2011

Sáhara. Acnur pide a Interior que admita todas las solicitudes de asilo de los saharauis en Fuerteventura



- El ministerio ha denegado la admisión a trámite de 17 de los 22 casos

MADRID, 17 (SERVIMEDIA)

El Comité Español de Acnur (Agencia de la ONU para los Refugiados) recomienda al Ministerio del Interior que admita a trámite las solicitudes de asilo de todos los ciudadanos saharauis que llegaron la semana pasada en patera a Fuerteventura.

El departamento dirigido por Alfredo Pérez Rubalcaba aceptó el pasado viernes admitir la solicitud de concesión del estatuto de refugiado a 5 de los 22 saharauis que alcanzaron las costas canarias, de manera que los otros 17 pueden alegar esta decisión en el plazo de dos días hábiles.

Acnur interviene en todos los procedimientos de asilo que llegan a España y ha remitido un informe a Interior en el que aconseja la admisión a trámite de las 17 solicitudes denegadas para su "estudio en profundidad" en el procedimiento ordinario para la determinación del estatuto de refugiado, según explicaron a Servimedia fuentes de esta agencia de la ONU.

"Teniendo en cuenta las alegaciones y el contexto del lugar de procedencia, Acnur entiende que las solicitudes deben ser estudiadas a fondo porque las peticiones no parecen ser manifiestamente infundadas ni abusivas, con independencia de si posteriormente se concede o no el asilo", añadieron.

16 de enero de 2011

Uno de los saharauis que piden asilo presenta pruebas de la represión


*Foto: El Pais

El inmigrante viajó en patera a Fuerteventura con fotografías del violento desalojo del campamento de El Aaiún por la policía marroquí

EL PAIS MÓNICA CEBERIO BELAZA - Puerto del Rosario - 13/01/2011

Antes de embarcarse en una pequeña lancha neumática rumbo a Canarias desde la costa de El Aaiún , uno de los miembros de la expedición que desembarcó el miércoles pasado en una playa de Fuerteventura se ocupó de verificar que llevaba consigo una tarjeta de memoria en la que había dejado constancia gráfica del violento desmantelamiento por parte de las autoridades marroquíes del campamento de Agdaym Izik el pasado 8 de noviembre. Hay fotos de tiendas en llamas y de la policía desalojando por la fuerza a los congregados, según confirman fuentes conocedoras del caso. Es una de las pruebas que ha podido aportar a su solicitud de asilo de que efectivamente estuvo allí. Trata también de probar que fue agredido: en una de ellas aparece con un ojo morado y contusiones, según las mismas fuentes.

Los 22 solicitantes de asilo que llegaron en esa patera fueron entrevistados el lunes por la tarde y el martes por funcionarios de policía que les hicieron un cuestionario especialmente preparado para ellos con preguntas concretas sobre Agdaym Izik, sus actividades en el campamento y la represión posterior hacia ellos y sus familiares. En las entrevistas, que fueron posteriormente remitidas a la Oficina de Asilo y Refugio de Madrid, dependiente del Ministerio del Interior, estaban presentes un intérprete -los solicitantes de asilo hablaron en hasaní, dialecto árabe que se habla en el Sáhara occidental y en Mauritania-, uno de los abogados de la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR) desplazados desde Las Palmas de Gran Canaria, un funcionario de policía de Fuerteventura y otro especialmente llegado a la isla desde la Brigada Provincial de Extranjería de Las Palmas.

Parece que los inmigrantes llegados en patera son efectivamente saharauis, según confirman fuentes conocedoras de los expedientes, y lo que debe determinar ahora la Oficina de Asilo y Refugio es hasta qué punto corren riesgo su vida o integridad física si regresan a su lugar de origen; hasta qué punto son activistas perseguidos. La mayoría son jóvenes, en torno a los 20 años , y por lo tanto carecen de largos historiales como defensores del derecho de autodeterminación del pueblo saharaui. Pero algunos, como el que entregó la tarjeta de memoria con las fotos, han aportado detalles precisos y fechas de detenciones policiales -de ellos o de sus familiares-, de su participación en manifestaciones y relatos muy concretos de sus días en el campamento y del desalojo, mientras que otros han dado información más genérica.

Las primeras 10 solicitudes se enviaron el lunes por la noche a Madrid. Las 12 restantes, el martes. A partir de su recepción, la Oficina de Asilo y Refugio tiene un plazo de cuatro días para decidir si las admite o no a trámite. Si se aceptan, esto supondría la regularización temporal de los solicitantes de asilo, que saldrían del Centro de Internamiento de Extranjeros de El Matorral antes del próximo domingo y se les regularía su situación dándoles un permiso de estancia temporal en España. A partir de ese momento empieza a correr el plazo de seis meses que concede la ley -salvo que el asilo se tramite por un procedimiento de urgencia que lo limita a tres meses- para que el Gobierno se pronuncie de forma definitiva sobre si concede o no a estas personas la condición de refugiado. El plazo de seis meses no suele cumplirse nunca, según señala el portavoz de CEAR Mauricio Valiente, que asegura que habitualmente el tiempo de espera media hasta tener una resolución definitiva sobre el asilo está entre un año y un año y medio.

Cuando, en 2006, una oleada de pateras con saharauis llegó a las costas canarias, la solución del Gobierno fue admitir la mayoría de ellas a trámite -en esos momentos, y tras la fuerte represión de las autoridades marroquíes que siguió a la llamada intifada en el Sáhara en 2005, casi 200 personas procedentes de esa zona desembarcaron en patera en Canarias-. Después, se concedieron finalmente muy pocos estatutos de refugiado.

El Ministerio del Interior no ofrece datos separados sobre los saharauis, sino que se incluyen como marroquíes, y recoge en sus anuarios que 281 personas procedentes de este país pidieron asilo en 2006. En ese momento, con el caso permanentemente en los medios, 197 de ellas fueron admitidas a trámite. Tan solo un año después, en 2007, de 263 peticiones solo se aceptaron 77 para ser examinadas. Entre 2006 y 2008 se protegió de forma definitiva a 26 solicitantes de asilo de Marruecos: a 10 como refugiados y a 16 bajo la figura de la protección subsidiaria que se puede conceder a aquellos que no reúnen todos los requisitos pero cuyo retorno se considera que puede suponer un riesgo real para su vida o libertad.

Un arreglo como el de 2006, admitir casi todas las solicitudes a trámite, supondría para el Gobierno aceptra solo indiciariamente que Marruecos está vulnerando los derechos humanos de los saharauis. Sobre lo más problemático en su relación con el reino alauí, la concesión de estatuto de refugiado, el Ejecutivo no tendrá que pronunciarse hasta dentro de muchos meses y cuando, previsiblemente, el tema no despierte tanto interés como tras la llegada de la patera.



Los 22 jóvenes llegados en patera temen por sus vidas si son repatriados a Marruecos

LA OPINION ANTONIO CABRERA 13/01/2011

PUERTO DEL ROSARIO Los 22 saharauis que se encuentran recluidos en el Centro de Internamiento para Extranjeros (CIE) de El Matorral, tras haber alcanzado las costas de Fuerteventura el pasado día 5 de enero a bordo de una zodicac, amenazan con una huelga de hambre si España no se les concede el asilo político.

Los jóvenes han trasmitido su decisión a sus familiares al considerar que la repatriación a Marruecos pone en riesgo sus vidas por la represión a que se encuentra sometida la población saharaui, especialmente tras los últimos incidentes que acabaron con el desmantelamiento del campamento Agdaym Izik, en El Aaiún.

La tramitación de solicitud de asilo político de los 22 jóvenes saharauis concluyó el pasado martes tras dos jornadas maratonianas donde participaron letradas de la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR) que se desplazaron expresamente desde Gran Canaria. El próximo sábado será la fecha decisiva para conocer si el Ministerio de Interior, a través de la Oficina de Asilo y Refugiado, admite o deniega las peticiones de asilo.

Pruebas
Los inmigrantes, entre los que se encuentran importantes activistas del Frente Polisario, llegaron sin ninguna documentación que acreditará su afirmación de haber nacido en El Sahara. Sin embargo, uno de los líderes aportó, durante la comparecencia para solicitar protección internacional, la tarjeta de una cámara digital donde se almacenan fotografías que recogen la brutalidad que empleó la policía marroquí durante su intervención en el polémico campamento..

Se da la circunstancia que al menos tres de los retenidos en El Matorral formaron parte del comité organizador en el campamento Agdaym Izik, asumiendo posiciones de responsabilidad en los comités de seguridad, transporte y avituallamiento.

Por otra parte, los familiares de los saharauis continúan llegando a la isla de Fuerteventura para interesarse por su situación, al tiempo que intentan aportar a la Oficina de Asilo y Refugio –bien a título individual o a través de ONG– diversos documentos que justifiquen su origen, tales como partidas de nacimiento de los padres, libros de familia e incluso varios certificados emitidos en El Aaiún por la Misión de la Naciones Unidas para el referéndum del Sahara Occidental (Minurso ).

Los saharauis llegados en patera a Fuerteventura relatan su persecución en El Aaiún

"A mi mujer le dieron tantos golpes que perdió el niño que esperaba"



Los saharauis llegados en patera a Fuerteventura relatan su persecución en El Aaiún

EL PAIS MÓNICA CEBERIO BELAZA - Puerto del Rosario - 16/01/2011

"La policía marroquí entró en mi casa de El Aaiún para buscarme después del desalojo del campamento de Agdaym Izik. Yo había huido al desierto. Rompieron la puerta de entrada. A mi mujer le pegaron con la porra para que dijera dónde estaba yo. Recibió tantos golpes que perdió al niño que esperaba. Lo destrozaron todo. Cuando regresé a El Aaiún, unos días después, me escondí en casas de familiares; cada día en una. Hasta que me di cuenta de que no iban a dejar de irrumpir en sus domicilios si no me marchaba. Entonces empecé a organizar el viaje a España". Aomar Daoudi tiene 35 años. Es una de las 22 personas que llegaron en patera a Fuerteventura el 5 de enero pidiendo asilo político y una de las cinco cuya solicitud ha sido admitida a trámite por el Gobierno. Sus otros cuatro compañeros participaron, como él, en el campamento de Agdaym Izik, violentamente desalojado por la policía marroquí el 8 de noviembre. Todos hacían labores de vigilancia, de control de las entradas y salidas del campamento, según relatan, lo que les hizo especialmente visibles ante las autoridades marroquíes.

"Si regresamos, nos esperan la cárcel y la tortura", afirman. La admisión a trámite de sus peticiones les asegura un permiso de estancia temporal en España que está en sus manos desde el viernes. Por seis meses renovables, hasta que el Gobierno les informe de la resolución definitiva concediendo o denegando el estatuto de refugiado -o la protección internacional subsidiaria, si no cumplen todos los requisitos para serlo pero se considera que su vida o libertad corren un riesgo cierto-. Los 17 cuya solicitud no ha sido admitida a trámite pueden pedir un reexamen, que tendrá que ser resuelto por la Oficina de Asilo y Refugio en dos días.

De los 17 solicitantes que permanecen en el Centro de Internamiento de Extranjeros, el Frente Polisario reconoce a otros ocho como saharauis en riesgo, y pide a España que reconsidere su situación. "Todos tienen miedo de volver", señala Daoudi. "No hay ninguna duda de que acabarán en la cárcel". Los demás serían marroquíes que han pedido asilo para tratar de evitar la expulsión. "El dueño de la patera era un marroquí que suele traer a España droga y gente", relata Ahmed, de 23 años. "Él nos junto a todos, a saharauis con otros que no lo eran". Pagaron entre 600 y 700 euros para huir de El Aaiún. La policía marroquí, dicen, los vio perfectamente y los dejó salir. "Si te salvas y llegas a España, bien. Si no, ellos se han salvado de ti".

Ahmed nunca había tenido problemas con las autoridades. Trabajaba en la pequeña tienda de comida que tenían sus padres en El Aaiún hasta que tuvo que cerrar por la crisis y acabó en paro. El 10 de octubre el gobernador le denegó una ayuda económica y su madre decidió que se incorporaran al campamento, con apenas 20 jaimas montadas, para reclamar derechos sociales.

El día del desalojo -un mes después, cuando congregaba a unas 20.000 personas y se había convertido en una protesta no solo social sino también política-, un policía le rompió el brazo a su madre, asegura, y ni siquiera pudieron llevarla al hospital de Ben Mehdi. "La puerta estaba tomada por civiles marroquíes que nos impedían la entrada". El coche de su hermana acabó incendiado por los policías. Su hermano fue detenido y está preso en la Cárcel Negra. "La policía se ha dedicado a buscar casa por casa a todos los jóvenes que participaron en las manifestaciones o en el campamento". Él decidió esconderse en Tarouma, cerca de Bojador, hasta que la situación se calmara. "Pero no se calmó. Los controles policiales y las detenciones arbitrarias continuaron. Yo había sido vigilante de noche en el campamento y la policía había estado tomando fotos continuamente".

Daoudi y su compañero Abdelgani Kebdana, de 33 años, sí estuvieron presos antes del campamento. Por su activismo político a favor de un Sáhara libre y su participación en manifestaciones. "Me metieron en la cárcel por exhibir banderas saharauis", relata Kebdana. "Cuando salí, me interrogaban y vigilaban todo el tiempo". En una de las detenciones, con golpes incluidos, según relata, le vendaron los ojos para que no viera adónde lo llevaban. "Tienen comisarías ocultas", afirma.

Tras el desalojo, en el que asegura que la policía marroquí usó armas de fuego -lo que ha negado Rabat-, se fue a esconder al desierto con Daoudi y otro amigo, Kamal Bahaha, de 27 años, que también está con ellos. Han permanecido juntos desde el 8 de noviembre. Todos relatan las mismas historias de acoso hacia sus familiares. "A mi mujer le rompieron la mandíbula y los dientes en el desalojo del campamento", dice Bahaha. "Mi hijo de seis años caminó descalzo, huyendo, los 16 kilómetros que separaban el lugar de El Aaiún. Yo me escapé al desierto, y la policía fue a buscarme a casa de todos mis familiares. Rompían las puertas y lo destrozaban todo".

Los cinco salieron el viernes por la noche del CIE hacia la comisaría de Puerto del Rosario, donde les dieron la documentación. Una trabajadora de la Cruz Roja les llevó después a un centro que tienen en la isla. Durante el viaje agitaban por la ventana una bandera saharaui. Casi todos tienen parientes en España y uno de ellos se fue esa misma noche a casa de su primo, que vive en una zona turística de Fuerteventura desde hace varios años. Los cinco auguran que llegarán más pateras. "A Marruecos le viene muy bien hacer la vista gorda", opina el primo de Ahmed. "Se libra de los jóvenes saharauis que reivindican derechos y pueden organizar revueltas y de paso tira de las orejas a España, enseñándole que cuando quiere controla las fronteras y cuando no, no".



Los cinco saharauis que llegaron en patera a las costas de Fuerteventura pasaron su primera noche en libertad, fuera de la celda, cámaras de seguridad, policías y vallas

LA PROVINCIA ANTONIO CABRERA 16 de enero de 2011

PUERTO DEL ROSARIO Abdelgani Kadana, Yamal Bahama y Aomar Daudi, tres de los cinco activistas saharauis liberados el pasado viernes del Centro de Internamiento de Inmigrantes (CIE) de El Matorral tras haberles admitido a trámite el Gobierno español la solicitud de asilo, regresaron ayer de mano de LA PROVINCIA / DLP a la desembocadura del barranco de Río Cabras, el mismo lugar a donde arribaron el pasado día 5 a bordo de una zódiac junto a una treintena de inmigrantes.

Los activistas no pudieron disimular su emoción al reencontrarse con la playa donde tocaron tierra en busca de su ansiada libertad. También se enternecieron cuando recogieron de la orilla algunas de las vestimentas que portaron durante la travesía de 17 horas que separa el continente africano de las costas de la isla de Fuerteventura. Eso sí, estaban exultantes porque se sienten libres y, especialmente, saharauis.

"En El Aaiún estábamos muertos. Allí no hay vida para los saharauis", sentenciaron estos jóvenes que disfrutaron de su infancia en el viejo barrio de Colominas. "Por eso, no temíamos a la travesía porque sabíamos que cualquier cosa es infinitamente mejor que estar bajo la represión de Marruecos".

Cuando narran los acontecimientos del campamento Gdeim Izik no pueden evitar que sus ojos de humedezcan, no sólo por las graves consecuencias que tuvo el desalojo, "sino porque hemos dejado atrás a nuestra tierra, nuestras familias, nuestros amigos y nuestra historia. Es triste tener que abandonar la tierra que te vio nacer y que ahora está ocupada", sentencia Abdelgani Kadana.

Sufrimiento

Kadana, que no se separa ni un instante de la bandera del Frente Polisario, narra en su escaso castellano "los sufrimientos de las familias saharauis en El Aaiún". Asegura que los policías marroquíes "entran en nuestras casas, destrozan los muebles, nos agreden y se llevan a la cárcel Negra a quienes vinculan con el Frente Polisario. También tenemos que tener cuidado con los colonos chivatos". Además, agrega que "hay muchos saharauis que están escondidos en el desierto esperando una oportunidad para salir".

Los cinco liberados se trasladarán en los próximos días a Madrid y muestran su optimismo en que sus ocho compañeros que siguen en el CIE "recobren muy pronto la libertad".