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26 de marzo de 2014

El reconocimiento y establecimiento de relaciones con la RASD emitiría una potente señal hacia el pueblo saharaui y pueblos africanos -en particular hacia la Unión Africana- y nos acercaría también con los gobiernos de Sudáfrica y Argelia y otros que respaldan activamente la causa saharaui.
El nuevo gobierno de la presidenta Michelle Bachelet se ha comprometido ante el país con iniciativas políticas de la mayor importancia como una nueva Constitución (la que esperamos sea generada por una Asamblea Constituyente), educación pública gratuita y una reforma tributaria real. Junto a estas prioridades en materia de política exterior la Presidenta ha señalado que priorizará la integración de Chile con UNASUR y la CELAC.
En el ámbito de las relaciones internacionales hay otros temas pendientes que podrían ser resueltos rápidamente por el ejecutivo como es el reconocimiento del Estado de Chile a la República Árabe Saharaui Democrática (RASD). Aquello podría expresar política y simbólicamente una nueva política exterior soberana y progresista, mediante la decisión concreta del nuevo gobierno para contribuir a la descolonización definitiva del Sahara Occidental mediante la materialización del referéndum de autodeterminación para el pueblo saharaui.
El reconocimiento y establecimiento de relaciones con la RASD emitiría una potente señal hacia el pueblo saharaui y pueblos africanos -en particular hacia la Unión Africana- y nos acercaría también con los gobiernos de Sudáfrica y Argelia y otros que respaldan activamente la causa saharaui. La decisión del nuevo gobierno podría fundarse en los mismos principios y razones que llevaron a Chile a reconocer al Estado Palestino y nos permitiría también implementar una programa de cooperación humanitaria en los campamentos de refugiados saharauis.
Hace 38 años el Frente Polisario como expresión nacional del conjunto de las y los saharauis proclamó la independencia de la República Árabe Saharaui Democrática, país que es miembro pleno de la Unión Africana.
Sin embargo, y a pesar de la lucha de los saharauis por su autodeterminación y descolonización de su territorio ilegalmente ocupado por Marruecos, el conflicto continua sin solución debido al incumplimiento de las resoluciones de paz y de la ONU para un referéndum para la autodeterminación saharaui.
Algunos se preguntan que nos motiva insistiendo en tema como este. Se trata de los mismos principios de descolonización y soberanía que guiaron a Bernardo O’Higgins, José Miguel Carrera y Manuel Rodríguez en la lucha por la independencia de Chile y de América. Resulta inaceptable que en pleno siglo XXI exista una situación de descolonización pendiente en el Sahara Occidental y que parte importante del territorio saharaui se encuentre ocupado ilegalmente por Marruecos.
Los saharauis son el único pueblo de origen árabe del norte de África que además de su lengua materna hablan el castellano por haber sido ex Colonia de España. Al respecto, el actor español Javier Bardem señalaba que: “En el Sahara no se puede recortar en salud, ni en educación, como aquí. Tampoco se les puede echar de sus casas, como aquí, porque ya fueron desahuciados hace 35 años cuando les abandonamos”.
En 1999, el entonces canciller Juan Gabriel Valdés dirigió una comunicación oficial al Ministro de Relaciones Exteriores saharaui informándole que: “el gobierno de Chile ha decidido reconocer a la República Árabe Saharaui Democrática. Al adoptar dicha determinación el gobierno de Chile ha querido reafirmar la tradicional adhesión de nuestro país al principio de autodeterminación de los pueblos, así como igualmente renovar nuestro pleno respaldo al inalienable derecho a la independencia de los países y pueblos coloniales. Es nuestro deseo que la decisión del gobierno de Chile constituya una contribución para que, en el marco del plan de Paz de las naciones unidas, prevalezca el espíritu de diálogo y negociación en la búsqueda de una solución justa y definitiva de la controversia subsistente sobre la cuestión del Sahara Occidental. De igual modo, esperamos que nuestro gesto político pueda alentar a las partes concernidas a no dilatar la celebración del referéndum de autodeterminación, de modo que dicho procedimiento pueda tener lugar de acuerdo a los términos y el calendario establecido y anunciado en la iniciativa de la ONU”.
Lamentablemente aquel reconocimiento del gobierno de la época se postergó indefinidamente hasta hoy.
Chile forma parte de la VI Comisión de Descolonización de la ONU y en ella ha expresado su apoyo a la autodeterminación de los saharauis mediante el cumplimiento de las resoluciones de Naciones Unidas para un referéndum de autodeterminación, las que han sido sistemáticamente bloqueado por el reino de Marruecos.
Tenemos hoy una deuda con el pueblo saharaui y con los principios de autodeterminación y descolonización. Esperamos que el nuevo gobierno mediante una decisión soberana reconozca a la República Saharaui como una contribución concreta a la autodeterminación del pueblo saharaui y a la paz en el Sahara Occidental.

6 de enero de 2014

¿Nos portamos mal los niños saharauis?





Poemario por un Sahara Libre
Jadiyetu El Mohtar. Responsable de la Unión Nacional de Mujeres Saharauis en España

Son muchos años y las cartas que enviamos a los Reyes Magos siguen sin traernos regalos, sólo carbón. Cuando éramos niños nos contaban que si nos portábamos bien los Reyes nos traerían regalos y aquello nos hacía agudizar el ingenio para que nuestras travesuras pronto fueran olvidadas y no se anotaran en los libros de Sus Majestades. Me llamo Sahara y al igual que mis amigos, Hurriya, El Batal, Zora, Nidal… le he escrito cartas a los Reyes Magos desde hace muchos años y nunca me han traído el regalo que les he pedido, ni a mis amigos tampoco.

Recuerdo que mi madre se enfadaba y me decía: no sigas soñando, los reyes no dan regalos, te los tienes que ganar. Muchas veces nos juntamos mis amigos y yo y nos preguntamos si es que nos estamos portando mal. Mi madre, como muchas madres que han tenido que educarnos en campamentos de refugiados, tenían que buscar motivos para mantener la esperanza y la ilusión vivas en sus hijos e hijas porque los niños y niñas saharauis convivimos entre mayores y en un ambiente casi bélico y hemos oído muchas veces que los Reyes son malos, que ellos eran los causantes de nuestros males, que ellos eran los culpables de que nuestros padres estuvieran en el frente y que ellas fueran las que se encargasen de hacer de padres y madres a la vez.
Siempre les oíamos decir que el Rey tal o cual… no me acuerdo bien, pero casi todos los reyes que nombraban llevan un número al final de su nombre… en fin, que no nos portamos mal, lo que pasa es que los Reyes no quieren hacernos caso y son ya muchos años y miles y miles de cartas escritas… 

¿Sabes qué les pido en mis cartas a los Reyes Magos? La libertad para mi pueblo y, un soplo de aire muy grande, tan grande como las tormentas del desierto para que arrase el Muro que divide mi país y las familias saharauis. Ese Muro al que mi madre me prohíbe acercarme cuando vamos a ver a los familiares que viven en las zonas liberadas en busca de pastos para sus rebaños. Mi amiga Muna y mi amigo Mahfud Ali perdieron dedos de sus manos cuando tocaron una mina de estas que dice mi madre… Yo estuve con Muna cuando contó su historia a unos españoles de una organización que nos explicó el peligro de las minas y nos dijo que no debemos tocarlas ni jugar con ellas cuando el viento las deja al descubierto, porque pueden matarnos como le ha pasado a algunos niños y también a personas mayores. Los mayores no juegan con ellas, las pisan sin fijarse y por eso mis amigos y yo cuando jugamos en las dunas siempre tenemos miedo de pisar alguna.
Ahora ya no soy tan pequeña pero sigo enviando cartas a Sus Majestades los Reyes Magos y también haciendo caso a mi madre, esforzándome más para ganarme mi regalo y, por ello voy a seguir luchando para que este año 2014 los Reyes Magos traigan la libertad! para mí, Sahara.
*Nota: Los nombres: de los amigos son nombres que han sido muy utilizados en los primeros años del conflicto y fragor de la guerra por su significado: Hurriya (libertad), El Batal (valiente), Zora (revolución), Nidal (lucha)

21 de diciembre de 2013

Sidi Mohamed Daddach, el Mandela saharaui

Esta entrada ha sido escrita por Juan Carlos Gimeno Martín, Doctor en Antropología Social en la Universidad Autónoma de Madrid. 18 de diciembre de 2013
Ha muerto Nelson Mandela. “Una conmoción para el mundo” la muerte de este “líder histórico de la humanidad”, dicen los medios de comunicación, los mismos medios que miran hacia otro lado cuando se trata de la autodeterminación del Sahara Occidental. Mandela, como todo Sudáfrica ha sido siempre un aliado de la causa saharaui, un hombre digno, coherente en la defensa de los principios de la libertad y autodeterminación.
A Sidi Mohamed Dadach, se le conoce como el “Mandela saharaui”  Como Mandela, Dadach ha dedicado su vida a la lucha por la libertad. Si algo ha hecho líder histórico de la humanidad a Mandela, es la capacidad para mostrar al mundo que la lucha contra el apartheid no era lucha de los bantús y otras tribus africanas de Sudáfrica contra el privilegio blanco, sino una lucha de la humanidad entera por sus propios principios. También Sidi Mohamed Dadach está empeñado en mostrarnos que la lucha por la autodeterminación del pueblo saharaui no es una lucha que sólo es importante para las mujeres y los hombres saharauis, sino que lo es para todos nosotros porque es la lucha en la defensa del principio mismo de nuestra libertad como colectivos humanos, como pueblos.
La primera vez que vi a Dadach fue en la Escuela de Mujeres del 27 de febrero en los campamentos saharauis del sur de Argelia. Era el año de 2010 y se celebraba el día de la resistencia de las mujeres africanas, de las mujeres saharauis. Permitidme que os cuente una pequeña historia de lo que pasó aquel día.
La invitada especial aquel día era Winnie Mandela. Fue un día memorable. Con voz firme y clara, Winnie confesó: "yo no he venido a hablar aquí, el mundo ya está bastante lleno de palabras"… "Decirme que queréis que haga y yo lo haré". "Basta de quejas, de lamentarse de los actos, hay que ir más allá de la condena a Marruecos por sus actos...Es el momento de ir a la confrontación".
La  confrontación es lucha, es determinación. Escuchando a Winnie Mandela en aquel salón multicolor, en aquel caleidoscopio formado por cientos de melfas de las mujeres saharauis presentes, en un lugar de honor en la segunda fila se sentaban once activistas saharauis de los territorios ocupados que realizaban una gira por los campamentos; y entre estos once combatientes de los derechos humanos, se encontraban, Sultana Jaya, la más joven de ellos, y el que todos reconocen como el más grande de los activistas, Sidi Mohamed Daddach. Hay una manera de medir la grandeza que no tiene que ver con la edad, ni con los años vividos, sino con la forma de vivir los años.
Los activistas habían llegado para dar a conocer a sus hermanos de los campamentos los detalles de su lucha; lo hacen con pocas palabras y mostrando los dibujos del mapa que forman sus cicatrices. Habían llegado para compartir su experiencia de lucha y para explorar con sus hermanos de los campamentos nuevas estrategias que conduzcan a la liberación. Pedían la imprescindible colaboración de los saharauis de los campamentos:"Aquí sois libres, dijo el más joven de los activistas, necesitamos que penséis por nosotros, vosotros que sois libres".
Sidi Mohamed Daddach, es presidente del Comité Saharaui de Apoyo al Derecho de Autodeterminación (CSSASO) y fue Premio RAFTO de Derechos Humanos en 2002; es este uno de estos premios que cuesta sudor y sangre conseguirlo, como los que consigue Aminetu Haidar, como los que debieran darse a tantos saharauis. Daddach fue arrestado en 1976 cuando pretendía huir de la zona controlada por Marruecos para unirse al Frente Polisario. Las tropas marroquíes ametrallaron el vehículo en el que viajaba hiriéndole y matando a uno de sus compañeros. Después fue enrolado a la fuerza en el Ejército marroquí para luchar contra sus hermanos saharauis, pero en agosto de 1979 se dio de nuevo a la fuga; fue de nuevo capturado. El 7 de abril de 1980 un tribunal militar le condenó a muerte por “alta traición”. La condena es una muestra de la sinrazón de este conflicto.
Recluido en la cárcel de Kenitra durante más de 25 años, Daddach se convirtió, como Mandela en Sudáfrica, en un emblema para la causa saharaui. “Este hombre se ha convertido en un símbolo del combate por la libertad”, afirmó su propia madre desde Tinduf, donde se encuentra refugiada.
Durante sus años de cautiverio, Daddach fue sometido a brutales y sistemáticas torturas y todo, por posicionarse a favor de la independencia del Sahara y el estricto cumplimiento de las resoluciones de la ONU, ese "delito" que ojalá cometiéramos todos. Fue condenado a muerte. Durante 14 años, con todos sus días y sus noches, este hombre vivió abrigado por una mortaja, pendiente un día y otro de la llegada de su último día. Después, graciosamente, le fue conmutada la pena capital por la de cadena perpetua.Y otros once años vivió con esa pesada cruz. Su férrea voluntad en la lucha y un pájaro que a veces llegaba a su ventana le permitió  no sucumbir a la locura.
Declarado preso de conciencia por organismos como Amnistía Internacional, fue finalmente liberado en diciembre de 2001, después de una campaña de presión por parte de las ONG y países de todo el mundo contra su detención por el régimen alauí.  Y es por eso, por estar encerrado en las cárceles secretas marroquíes durante 24 años, le ha valido el sobrenombre del “Mandela saharaui”. Ha sido el preso de conciencia encerrado durante más tiempo en el continente africano tras el propio Mandela. Triste record.
Por favor, mirad su rostro en la fotografía que acompaña este relato. Mirad largamente su rostro. Observad el rictus alrededor de la boca, mirad las líneas de expresión alrededor de sus ojos, cómo se fruncen, como si le molestara la luz del día, esa sensación común entre aquellos que han sido obligados a vivir en la oscuridad durante largo tiempo; mirad, mirad cómo brilla la luz en el fondo de sus ojos como un ascua.
Unos días más tarde tuve la oportunidad de mirar muy de cerca los ojos de Sidi Mohamed Daddach, en el campamento de Dajla, mientras tomaba mi mano. Los saharauis no estrechan la mano, la toman largamente. El poeta Bunana, tomaba su otra mano; me presentaba y  me hacía comprometerme ante él, a que dedicaremos nuestros mejores esfuerzos en un futuro próximo a recopilar la poesía oral saharaui en hasanía, en los territorios ocupados. Para que la memoria permanezca en la lengua y se convierta en testimonio y conocimiento, dijo Bunana. Testimonio de la violencia, conocimiento de que la vida de los violentados tiene su propia densidad  y peso; no los de la soga que trata de ahogarles, no los de la porra que les golpea. Prometer algo frente a un hombre así es como prometer sobre la Biblia o el Corán, prometer sobre lo mejor de lo que somos como humanos.
Me pregunto ¿qué hace que un hombre, como Mandela o como Daddach, que hace que una mujer, como Sultana, sean constantes en sus convicciones hasta este extremo? ¿Qué decisión tomada, un día en su vida, hace a estas mujeres, a estos hombres, ser fieles a sí mismos, a sus convicciones, hasta el final? Con lo fácil que resultaría, como para tantos de nosotros, decir "no puedo", "no puedo, y no se me puede culpar por ello", "es demasiado grande, demasiado responsabilidad para un sólo hombre, una sola mujer, para mí". Tenemos tantas coartadas para decir "no puedo", tantos cómplices en estos silencios. ¿Quién podría señalarnos con el dedo por ello?

Me pregunto, ¿de dónde proviene su heroísmo?

17 de julio de 2013

Vuelven los safaris y las farsas teatrales de borbones y alauitas sin elefantes por medio


Poemario por un Sahara Libre

El juego de tronos al que nos tienen acostumbrados los 
monarcas alauita y borbón que deja claro y justifica que ambas monarquías se respaldan y llevan a cabo una estrategia conjunta para reforzar su continuidad en momentos críticos, en los que se cuestiona su existencia en una actualidad que destaca por la eclosión de unas élites corrompidas y corruptas.
Élites sin salvación posible que han perdido la confianza, lideradas por “mediadores estabilizadores” conocidos por su papel pacificador cuando en realidad lo que están haciendo es reforzar su existencia en momentos de debilidad, porque tanto la monarquía española como el reinado feudal marroquí penden de un hilo. Por un lado tenemos el destape del más alto nivel de corrupción afectando a un presidente Rajoy que mantenía una relación de amistad y empatía con un imputado al que hasta ayer protegió, y por otro lado tenemos al que llaman "el rey locomotora", que según la revista Forbes ostenta una riqueza valorada en 50.000 millones, mientras que su país tiene una deuda externa de 20.000 millones y un gobierno en el que la semana pasado han dimitido seis ministros del partido independiente que gobierna junto a los islamistas de Benkiran, más afines a la monarquía y criticados por los opositores por dedicarse a islamizar el país y olvidarse de resolver los problemas sociales y económicos que vive Marruecos.
Por otro lado el “tío” borbón que fue liderando una expedición sin precedentes con todos los ministros de la historia democrática española y empresarios varios, para que se siga reforzando eso de que el monarca es un tipo que trae “acuerdos beneficiosos” para España y en ciertos momentos, incluso aporta estabilidad.
La realidad es muy distinta. Lo cierto es que ambos monarcas, acosados por sus propios errores y la debilidad de los respectivos gobiernos en los que se apoyan necesitaban un gesto que poder vender al exterior y a sus propios lacayos, cuando ninguno de ellos puede ponerse como ejemplo de nada de lo que presume, ya que uno amasa una inmensa fortuna mientras su pueblo se muere de hambre o en el estrecho y el otro, que por fin ha podido hacer éste viaje pospuesto por una lesión que debería recordarse es consecuencia de un viaje anterior secreto en el que acabó cazado por un elefante. Ahora estos dos monarcas cazadores intentan cobrarse la pieza de un pueblo pequeño que mantiene su dignidad respaldado por la Legalidad Internacional y resistiendo en las condiciones más adversas.
La presencia como cortesanos en éste viaje de los exministros de asuntos exteriores junto con varios ministros actuales deja bien claro que tanto el Partido Popular como el Partido Socialista tienen un doble discurso respecto al Sáhara cuando están en el Gobierno y cuando están en la oposición. Cuando no gobiernan son mucho más partidarios de cumplir con la Legalidad Internacional y se llenan la boca hablando de humanos y de derechos, mientras que cuando tienen responsabilidad de gobierno valoran mucho la ficción de la estabilidad y la seguridad bajo cúpulas monárquicas feudales; entonces ya no les preocupan en absoluto los Derechos Humanos ni las responsabilidades legales y políticas dentro del marco de Naciones Unidas ni el papel que le correspondería ejercer a España como potencia administradora del Sáhara Occidental.
Sin embargo la lucha del pueblo saharaui cada vez está más conciliada con la de quiénes no se dejan distraer fácilmente por “mediadores estabilizadores” que se creen estar en épocas pasadas, en las que se besaban los pies del monarca y se gritaba “larga vida al rey”
Es bien sabido que por muy longevas que sean las dinastías y dictaduras siempre van a durar menos que los pueblos a los que oprimen y distraen con pan y circo.
Está claro que las monarquías se respaldan unas a otras y siempre que se encuentran en una situación crítica vuelven sus “acuerdos y logros estabilizadores” que ellos mismos saben que más allá de su linaje son su garantía de supervivencia. Un ejemplo de estas artimañas puede ser el ofrecimiento de un puesto de trabajo bien remunerado a un yerno descarriado por parte de otra monarquía que sigue anclada en la Edad Media.
Para estar a la altura de la tragicomedia de este juego de tronos hemos de preguntarnos si habrá elefantes en Marruecos y ya de paso también en España, que puedan poner en su sitio a éstas farsas teatrales que derrochan y viven de la riqueza y de los impuestos de sus pueblos. Pueblos que han de hacerse preguntas, nunca hay dos sin tres, y no obnubilarse con la representación que nos ofrecen estos malos actores porque detrás del telón está la verdad.
Aby Athman

 miércoles, 17 de julio de 2013

El atleta saharaui Amaidah Salah tampoco puede entrar a El Aaiun

Marruecos ha vuelto a hablar. Amaidan Salah, atleta saharaui residente en Francia, no puede entrar a su ciudad de nacimiento. Este miércoles regresaba a El Aaiún para pasar el verano con su familia y le han impedido el paso. Ha ha sido expulsado a Las Palmas de Gran Canaria. El atleta no ha dudado en celebrar sus triunfos en el exterior homenajeando a la RASD.

A Salah Amaidan, atleta profesional saharaui, que hoy regresaba a la ciudad ocupada del Aaiun para pasar el verano con su familia, le ha sido denegada la entrada por las fuerzas de ocupación marroquí y ha sido expulsado a España.




*Fuente Red Información Radio Maizirat 17/7/2013
Redacción y traducción Edición Poemario Sahara
El perfil de facebook del portavoz oficial de las Fuerzas Armadas egipcias reveló que la Institución Militar del Ejército Egipcio no reconoce la “marroquinidad” del Sahara Occidental, tras publicar el sitio fotos del coronel Ahmed Mohammed Ali dando una conferencia en la Facultad de Defensa Nacional perteneciente a la Academia Militar Superior Nasser del Ejército Egipcio, en el marco de la Sesión Cultural sobre la Información Militar No. 21, que estaba asignada a los editores y periodistas de varios medios de información militar. La conferencia incluía un mapa de Oriente Medio y el Norte de África, en el que la parte ocupada del Sahara Occidental se ve excluida de las fronteras de Marruecos y con diferente color.
En esta conferencia, realizada en diciembre pasado ante un selecto grupo de editores y periodistas de la información militar sobre la Estrategia de la Seguridad Nacional, el coronel Ahmed Mohammed Ali se centró en ejes como parámetros generales del poder del Estado y el papel de los medios en el sistema de la seguridad nacional, y la presencia de los medios de comunicación en el análisis militar durante la fase de transición. Por otra parte el coronel se refirió al mapa del Medio Oriente en el marco de las revoluciones de la Primavera Árabe y señaló el papel de otro vector que trató sobre los medios de información militar y las redes sociales para comunicarse.
La conferencia del portavoz militar oficial de las fuerzas armadas egipcias, indicó a Marruecos como uno de los países en los que las manifestaciones han provocado cambios en su gobierno durante la Primavera Árabe. Y señaló en una de las diapositivas que mostró la parte ocupada del Sáhara Occidental, como uno de los lugares de inicio de las manifestaciones de la Primavera Árabe.


El rey Juan Carlos evitó este martes mencionar la situación de los derechos humanos en general y en el Sahara Occidental en particular durante el discurso que pronunció ante su homólogo marroquí Mohamed VI.
En vez de eso, el monarca español puso a Marruecos como modelo: "El Reino de Marruecos es hoy, tras las reformas emprendidas bajo las orientaciones de Su Majestad y la aprobación de la nueva Constitución, un ejemplo muy valioso de apertura y de estabilidad", aseguró,
El rey Juan Carlos evitó este martes mencionar la situación de los derechos humanos en general y en el Sahara Occidental en particular durante el discurso que pronunció ante su homólogo marroquí Mohamed VI. En vez de eso, el monarca español puso a Marruecos como modelo: "El Reino de Marruecos es hoy, tras las reformas emprendidas bajo las orientaciones de Su Majestad y la aprobación de la nueva Constitución, un ejemplo muy valioso de apertura y de estabilidad", aseguró,
La falta de respeto de Marruecos a los derechos humanos ha sido denunciada en reiteradas ocasiones por multitud de organizaciones no gubernamentales. Amnistía Internacional mostró, poco antes de la visita del rey a Rabat, su "preocupación por las violaciones de derechos humanos tanto en Marruecos como en el Sáhara Occidental, las restricciones a la libertad de expresión y manifestación, y los casos de tortura y malos tratos, así como por la persistencia de la violencia contra las mujeres".
Esta organización fue una de las que pidió expresamente a Juan Carlos de Borbón que plantease estas cuestiones al rey marroquí aprovechando su visita oficial. Algunas de ellas han denunciado esta misma semana la venta de armas al reino marroquí.
El rey elogió el régimen marroquí durante su discurso de inauguración del foro empresarial hispano-marroquí que se celebra estos días en un hotel del centro de Rabat y al que asisten 27 presidentes y consejeros delegados de grandes empresas españolas, así como un centenar de empresarios marroquíes.

Junto a Juan Carlos de Borbón viajan cinco ministros (Asuntos Exteriores, Interior, Justicia, Fomento e Industria, Energía y Turismo) y nueve exjefes de la diplomacia española.


Es difícil de entender que el tema del Sáhara no esté en la agenda de nuestro Rey en su visita al Reino de Marruecos.

Bajo el dominio de Marruecos hay un número indeterminado de españoles en suelo saharaui, en los territorios ocupados. Miles, seguramente. Y 10.000 más (aproximadamente) en el exilio, en los campos de refugiados de Tinduf, sin poder regresar a su patria. Todos ellos tienen nuestra nacionalidad por haber nacido en una provincia española e incluso muchos han hecho el servicio militar bajo nuestra bandera. En realidad, todos los saharauis, en el exilio o bajo la ocupación, son “españoles huérfanos”, porque España los abandonó antes de darles el derecho a decidir su futuro. Nuestro Rey, creo, tiene la obligación moral de velar por sus intereses y por sus derechos sistemáticamente violados. Un gesto, Majestad, solo un gesto. — Gonzalo Moure Trenor.


martes, 16 de julio de 2013


El Consejo de Ministros aprobó en 2011 un reconocimiento de víctima de terrorismo a Raimundo López-Peñalver, muerto en el Aaiún en 1976. Implícitamente, con ello se acusaba al Frente Polisario de autor de dicho atentado. CEAS-Sahara, Um Draiga y el Observatorio Aragonés para el Sahara Occidental interpusieron una demanda ante el Tribunal Supremo para desmentir dicha acusación. La sentencia concluye que no hay pruebas para atribuir ese acto al Frente Polisario
En febrero de 2011 apareció en prensa la noticia de que el Consejo de Ministros había aprobado varios Reales Decretos por los que concedía, a título póstumo, la Gran Cruz de la Real Orden de Reconocimiento Civil a las Víctimas del Terrorismo. Según lo publicado, se señalaba expresamente un “atentado terrorista” en el que habría fallecido D. Raimundo López-Peñalver, llegando a afirmar que “el todoterreno en el que viajaba pisó una mina colocada por los guerrilleros del Frente Polisario que hizo saltar por los aires el vehículo”.
Como consecuencia de ello, un grupo de asociaciones de amistad con el Pueblo Saharaui que cooperan y colaboran habitualmente con el Frente Polisario decidieron emprender acciones legales para esclarecer la autoría de dicho suceso, acontecido en 1976.
La COORDINADORA ESTATAL DE ASOCIACIONES SOLIDARIAS CON EL SÁHARA, la Asociación “UM DRAIGA” AMIGOS DEL PUEBLO SAHARAUI EN ARAGON y el OBSERVATORIO ARAGONÉS PARA EL SÁHARA OCCIDENTAL presentaron un recurso contencioso-administrativo ante el Tribunal Supremo español con la finalidad de conocer qué había de cierto en las noticias aparecidas en prensa y, en su caso, solicitar la anulación de dicha condecoración, si se mantenía la vinculación de dicho acto con el FP.
La sentencia se hizo pública el 19 de marzo de 2013. En ella, el alto tribunal español determinó que “en modo alguno puede deducirse que el reconocimiento que hace el Real Decreto impugnado acerca de que el fallecimiento producido fue consecuencia de un acto terrorista suponga la imputación del mismo al Frente Polisario”. “Del texto del Real Decreto no se deduce la autoría concreta del hecho que se reconoce”, añade.
Respecto a porqué decidieron presentar este recurso contra la concesión de dicha condecoración y la valoración del mismo hemos preguntado a los diferentes representantes de las entidades demandantes:
Pepe Taboada: “Marruecos es capaz de cualquier cosa con tal de descalificar una lucha digna”
Pregunta.- Ud. es el Presidente de CEAS-Sahara, federación estatal que agrupa a más de 250 entidades de solidaridad con el pueblo saharaui. Durante los más de 37 años que llevan colaborando con el pueblo saharaui ¿cómo calificaría Ud. la actitud del pueblo saharaui en la resistencia contra la invasión marroquí del Sahara Occidental?
Respuesta.- Resistir durante 40 años contra un enemigo tan fuerte (Francia y Marruecos) supone una demostración al mundo sobre cómo estar unidos. Los saharauis han luchado dignamente dando una lección, y creo que algún día se estudiará en los libros de texto cómo un pueblo pequeño ha ejercido el derecho de defensa pacífico, con un movimiento de liberación, el Frente Polisario, liderando la lucha anticolonial. Desde que se proclamó el alto el fuego, han confiado en las Naciones Unidas, mientras se busca la solución para la autodeterminación de su pueblo. Están teniendo una postura paciente, pacífica, democrática… pero como respuesta sólo reciben el alargamiento del conflicto. Hoy el Frente Polisario piensa en que hay que darle una oportunidad a la paz porque conocen lo que es la guerra y todo lo que se pierde en ella, han sido inteligentes evitándola.
P.- Ud. estuvo destacado como militar español en los años 1974 y 1975, en un tiempo muy cercano a la fecha del fallecimiento del Sr. López-Peñalver. Durante esta época, ¿Qué tipo de actuaciones llevaba a cabo el Frente Polisario? ¿Existían prácticas que pudieran calificarse como de tipo terrorista?
R.- He visto crecer el movimiento de liberación. Empezaron siendo dieciséis jóvenes casi descalzos con unos fusiles antiguos. Crearon un movimiento de resistencia aglutinando a la población en torno a la idea de la independencia. Ellos en ningún momento han efectuado atentados, tal y como afirmaba el último secretario general del Sahara Occidental, el capitán Rodríguez de Viguri, los atentados los efectuaban agentes marroquíes que querían enfrentar a la población saharaui con la población española que quedaba todavía allí. Yo lo he vivido de cerca, en el barrio canario, en un solar cerca de mi cuartel explotó una bomba, claramente puesta por los agentes marroquíes.
Los saharauis se limitaron a llamar la atención, tomando algunos puestos en el desierto, explicaban la situación a los jóvenes que pertenecían al ejército español, buscaban aliados para la resistencia... pero eran acciones de publicidad, o en todo caso enfrentamientos entre ejércitos, pero nunca terrorismo.
En la comparecencia que tuvo lugar en el 78 en el Congreso de los Diputados intervinieron diversos miembros del gobierno español en el Sahara y explicaron que, con las informaciones de las que ellos disponían, se trataba de acciones de agentes marroquíes. Así lo afirmaron Carlos Martínez, Solís Ruiz, Gómez de Salazar y el propio Rodríguez de Viguri.
P.- ¿Por qué cree Ud. que desde Marruecos ha existido una pretensión de acusar al Frente Polisario como un actor de tipo terrorista?
R.- Marruecos siempre ha intentado, como potencia colonial, desgastar al que resiste su invasión. Al principio les acusaron de comunistas, luego de vietnamitas, luego de gadafistas… Ahora dicen que son terroristas islámicos de Al Qaeda… Han utilizado cualquier argumento para tratar de desprestigiar una lucha digna, unida por la liberación de su tierra, más allá de cualquier ideología. Todo el mundo conoce, y más los servicios de inteligencia como la CIA, que los saharauis no son terroristas ni están al servicio de Al Qaeda, ni mucho menos. Su herramienta ha sido la lucha política: panfletos, manifestaciones, pintadas en la calle... como cualquier otro movimiento de liberación de África que ha luchado por la independencia de su tierra. El terrorismo es muy ajeno a su idiosincrasia, la independencia saharaui conllevaría una democracia que supondría un importante elemento estabilizador para la zona. Una cultura ejemplo de confianza, de solidaridad y de apertura, que durante 30 años han confiado a más de 50.000 niños saharauis a familias españolas con el programa “Vacaciones en Paz”. Un pueblo así no es integrista.
Mercedes Saavedra: “Hay lobbies que pretenden socavar la base de apoyo social con la que cuenta el Polisario a nivel internacional”
Pregunta.- Ud. es la Presidenta de Um Draiga, una asociación de amistad con el pueblo saharaui que lleva el nombre de la localidad que fue objeto de los bombardeos por parte del ejército marroquí contra la población saharaui que se retiraba en su huida hacía el exilio tras la invasión marroquí en 1975 ¿Qué sienten cuando se acusa al Frente Polisario de terrorismo?
Respuesta.- Indignación. Nosotros, como la ONU, reconocemos al Frente Polisario como único y legítimo representante e interlocutor del Pueblo Saharaui; como movimiento de liberación nacional. El movimiento de solidaridad al que nosotros pertenecemos, y del que forma parte la sociedad española, acompañamos al Frente Polisario desde el inicio de su justa lucha. Los únicos actos de terrorismo que hemos visto son los que cometen a diario las fuerzas de ocupación en los territorios del Sahara Occidental bajo el control ilegal marroquí. Es el Frente Polisario la víctima del terrorismo de estado marroquí y del intento de genocidio de un pueblo.
P.- ¿Qué dificultades entraña para una asociación que entre sus funciones está la de presentar proyectos de cooperación ante estas acusaciones de terrorismo?
R.- Afortunadamente en Aragón, al igual que en el resto de comunidades, nos consta que estas maniobras de Marruecos no consiguen despistar la dolorosa realidad de que existe un pueblo del que la mitad de su población lleva 37 años sufriendo en el exilio y que merece toda nuestra ayuda y apoyo. Nosotros, a diferencia de Marruecos, somos un estado democrático y a nadie se le ocurriría pensar que nuestras instituciones estarían colaborando con un grupo terrorista. Uno de los objetivos de nuestra asociación es el de la denuncia y la sensibilización; la sociedad conoce, de forma generalizada, cuál es la naturaleza real de la lucha del Pueblo Saharaui y su legítima causa por la autodeterminación y la independencia.
P.- ¿Qué o quién piensa que está detrás de estas acusaciones?
R.- Afirmamos que detrás de esto está Marruecos y quienes le apoyan en la ocupación del Sahara Occidental; los mismos que nos han agredido en los Territorios Ocupados cuando hemos viajado en misión de observación de los Derechos Humanos. El terrorismo es una lacra, y cuando desde algunos sectores y lobbies se pretende acusar al Polisario de terrorista también se busca socavar la base de apoyo social con la que cuenta a nivel internacional. No olvidemos que existe un delito de apología del terrorismo. En definitiva, lo que se busca es atemorizar al movimiento de solidaridad con el Pueblo Saharaui.
Paco Palacios: “La sentencia es contundente en afirmar la inexistencia de indicios que puedan atribuir dicho acto al Frente Polisario”
Pregunta.- ¿En resumen cual sería la conclusión de la sentencia?
Respuesta.- En esencia viene a decir que en modo alguno puede deducirse que el fallecimiento producido fue consecuencia de un acto terrorista imputable al Frente Polisario. La sentencia es contundente en afirmar la inexistencia de indicios que puedan atribuir dicho acto al Frente Polisario. Y lo hace a sabiendas que el Ministerio del señor Rubalcaba –por medio de su Dirección General de víctimas del Terrorismo- había atribuido al Frente Polisario dicho acto “terrorista” en su Resolución de 28 abril 2011. De alguna manera, reconoce por omisión la imposibilidad de que el Frente Polisario haya podido tener alguna tipología cercana al terrorismo en función de la propia normativa internacional que se cita en la demanda.
P.- ¿Esta conclusión de la sentencia contradice las intenciones de la parte demandante e incluso del propio Gobierno al acusar al Frente Polisario como actor terrorista?
R.- Sí, exactamente, lo hace porque en la en la solicitud no se limita a pedir la condecoración por un simple hecho de terrorismo, sino que menciona al Frente Polisario como el causante (actor terrorista de tal hecho). La sentencia también hace caso omiso de la propia intencionalidad del gobierno del PSOE cuando en el mencionado expediente indemnizatorio, por ese mismo hecho, atribuye al Frente Polisario la autoría de tal acción, calificándola de terrorista.
P.- ¿Hay algún indicio de que fuera el Frente Polisario el autor de dicha acción armada?
R.- Absolutamente ninguno. Más bien al contrario. En la demanda se adjuntaban todas las declaraciones de los principales cargos político-militares en el Sahara Occidental a fecha de diciembre-enero 1975-1976. En la Comisión de Asuntos Exteriores del Congreso de los Diputados (sesión monográfica 1978) figuran las declaraciones de los últimos mandatarios españoles con responsabilidades político administrativas en el Sáhara Español. Todas ellas hablan de escenario bélico. El último Secretario general para el Sahara Occidental, el general Rodríguez de Viguri hablaría de “contienda”. Describiría un escenario de guerra, y nunca habla de terrorismo para calificar las acciones del Frente Polisario, incluso mencionaría como los “minados” eran técnica habitual de Marruecos y no del Frente Polisario al que califica de legítimo defensor de su territorio.
P.- ¿Se puede decir de alguna manera que el Frente Polisario haya actuado como organización terrorista?
R.- Todo lo contrario. En la demanda se describe como Frente Polisario lleva defendiéndose de una agresión permanente desde 1975. Eso obviando todo el largo proceso colonial. La entrada de las tropas de Marruecos supuso el establecimiento de una estructura de etnocidio y de genocidio parcial. Etnocidio porque ha habido desde entonces una intención recurrente de terminar con las formas culturales y sociales del pueblo saharaui; y genocidio parcial porque desde la entrada del ejército de Marruecos hasta la actualidad se ha producido un estructura de represión continuada que va desde la masacre de Um-Draiga a las detenciones, torturas y desapariciones diarias que denuncian actualmente todas las organizaciones de derechos humanos y que se recogen puntualmente en el observatorio de WSHRW.
No me resisto a citar textualmente la descripción que hacían los responsables militares españoles de la entrada militar de Marruecos en el Sahara occidental. El General Gómez de Salazar -último Gobernador General del Sahara Occidental- hablaba de cómo tuvo “conocimiento de las torturas, robos y allanamientos de morada que el Ejército marroquí realizó durante la administración tripartita”.
El General Blanco Rodríguez -Director General de Promoción del Sahara- hace una descripción de la práctica militar de los dos actores principales que, sobre todo, tiene especial relevancia en cuanto que vuelve a insistir que el actor que colocaba las minas era el ejército de Marruecos: “Las bajas que produjeron los marroquíes lo fueron por las tácticas insidiosas, es decir, por golpes terroristas o por las minas colocadas”.
P.- ¿Cómo se puede describir el tipo de lucha armada que ha desarrollado el Frente Polisario a lo largo de su historia?
R.- En la demanda se argumenta como una respuesta de legítima defensa y de utilización legítima de la fuerza ante la invasión de su territorio por parte de Marruecos y la agresión contra su población civil. Derecho reconocido desde la propia Declaración Universal de Derechos Humanos de 1948 a las más concretas resoluciones de Naciones Unidas, como la 2105 (XX) de 1965: “10. Reconoce la legitimidad de la lucha que los pueblos bajo el dominio colonial libran por el ejercicio de su derecho a la libre determinación y a la independencia, e invita a todos los Estados a prestar ayuda material y moral a los movimientos de liberación nacional de los territorios coloniales”.
O la también significativa Resolución 3103 (XXVIII) de 1973 y cuyo título reza: “principios básicos de la condición jurídica de los combatientes que luchan contra la dominación colonial y foránea y contra los regímenes racistas” y que cita todo un corolario normativo al respecto (9 Resoluciones):(…) 1. “La lucha de los pueblos sometidos a la dominación colonial y foránea y a regímenes racistas por la aplicación de su derecho a la libre determinación y a la independencia es legítima y está plenamente de acuerdo con los principios del derecho internacional”

O finalmente podríamos hablar del reconocimiento genérico que como fuerzas beligerantes legítimas -homologables a ejércitos regulares y no a bandas terroristas- vino a hacer el Protocolo adicional a los Convenios de Ginebra del 12 de agosto de 1949 relativo a la protección de las víctimas de los conflictos armados internacionales (Protocolo I), de 8 de junio de 1977.SPS



Tras haberlo suspendido meses atrás por su operación de hernia, el rey por fin ha podido realizar su esperado viaje a Marruecos. Sus estancias en el reino alauita siempre tienen un carácter especial, puesto que mezclan un componente comercial con otro familiar. A fin de cuentas y como bien se ha encargado hoy de indicar la televisión del régimen (TVE), el Borbón es para Mohamed VI prácticamente su tío, pues su padre Hassan II le consideraba un hermano. Qué menos, teniendo en cuenta que Juan Carlos le regaló por la cara el Sáhara Occidental y a un puñado de ciudadanos españoles… Algo así, para los iletrados, como si un buen día llega el Borbón y le da por regalarle a su “sobrino” Ceuta y Melilla, con sus ceutíes y melillenses incluidos.
Así que a efectos prácticos, para Mohamed VI llega el tito viajante de comercio… y lo hace acompañado por sus pajes y casi una treintena de empresarios que todavía no han experimentado (o sí) en carnes propias lo que puede llegar a suponer montar un negocio en Marruecos: desprotección legal por parte del Gobierno marroquí y un absoluto desentendimiento por parte de la embajada española… sin olvidar, del lado marroquí, cómo ‘empresarios modelo’ explotan en talleres de corte y confección a jovencitas que sueñan con una vida mejor.
Un viaje el del Borbón que, como en todos los anteriores, ha excluido de su agenda el conflicto del Sáhara Occidental. No sorprende, pues, que la televisión del régimen hable de “excelentes relaciones” con Marruecos. ¿De qué otro modo podría ser si las cuestiones más conflictivas, sencillamente, se obvian? Es decir, una extensión de la filosofía Rajoy en política interior aplicada a la política exterior.
Lo curioso de este viaje es que los pajes del Borbón son nada menos que cinco ministros del Gobierno de Rajoy y otros nueve titulares de Exteriores de nuestra democracia; sin duda, una manera de simbolizar la sintonía entre los dos reinos. Sin embargo y a falta de los presidentes, lo que esta cuadrilla representa no es más que el desprecio más absoluto al Derecho Internacional que ampara el derecho de autodeterminación del pueblo saharaui. Nueve ministros mercenarios y un rey mentiroso que, una vez más, anteponen los intereses económicos a los humanos y humanitarios… distingamos.
El Borbón y sus pajes nos ofrecen hoy una estampa sin igual reuniendo a los cómplices de una de las mayores injusticias internacionales de los últimos 40 años. Sin habérselo propuesto, esta cuadrilla de la vergüenza le ha facilitado el trabajo a ese padre saharaui, aún con un DNI español en el bolsillo, al que su hijo le pregunta “Papá, papá, ¿quién tiene la culpa de que yo no conozca más hogar que el desierto, de que mamá se muriera este año porque ya casi no llegan medicamentos y de que tú estés medio ciego por el sol de la hamada?”Y entonces, ese padre no tendrá que contar una larga historia, bastará con que señale con su dedo a la cuadrilla de 






*Fotos: activistas saharauis de derechos humanos

*Fuente Red Maizirat
El Aaiun/Territorios ocupados, Sahara Occidental, 16/7/2013
La Asociación de Protección y Difusión del Patrimonio Cultural saharaui, AS.P.DI.PA.CU.SA, se ha entrevistado con una delegación europea de 12 franceses, una alemana y una austriaca. El encuentro se realizó el pasado sábado con la Asociación saharaui en la ciudad ocupada de El Aaiun. La Asociación denunció ante la delegación europea la política de destrucción cultural que realiza el régimen de ocupación marroquí a la cultura saharaui imponiendo sus métodos de diluir a la fuerza la cultura en la marroquí.





*Foto: Video ATLAS / EFE
Se saludaron a pie de pista, con dos besos y unas palabras en francés. Mohamed VI acudió este lunes a recibir al Rey al aeropuerto con su hermano Mulay Rachid y su hijo, el príncipe heredero Hasán, de 10 años, al que don Juan Carlos también dio dos cariñosos besos. Tras saludar a las autoridades presentes, el monarca alauí ofreció a su invitado dátiles y leche, pero ninguno de los dos probó bocado porque a esa hora, las 17.30 en Marruecos, las 19.30 en España, aún era perfectamente posible distinguir un hilo blanco de uno negro, el momento a partir del cual se rompe el ayuno durante el Ramadán.
En las inmediaciones del aeropuerto decenas de personas les esperaban con pancartas de bienvenida a don Juan Carlos e imágenes de Mohamed VI, quien hizo poner banderas de España en todo el trayecto del Rey hacia el palacio de huéspedes, donde se hospedará los próximos tres días.
Después, se fueron a cenar al palacio de Dar Essalam, la residencia habitual de Mohamed VI. Ni el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García Margallo, que viajó ayer con don Juan Carlos a Rabat, les acompañó. Ambos querían mantener “una cena privada”, según La Zarzuela. Una conversación de rey a rey; y de hermano a hermano porque cuando el padre de Mohamed VI, Hassan II, murió, don Juan Carlos se ofreció a actuar como su “hermano mayor”. Y el Rey quiso reservarse ayer un día de los cuatro que durará su estancia en Marruecos, en su primer viaje oficial desde su operación de columna, el pasado marzo, para charlar sin testigos, de forma familiar, con su homólogo marroquí, al que sí acompañaba su mujer, sus hermanos y el príncipe heredero.
El resto de la delegación española llegará el martes: nueve exministros de Exteriores de la democracia española, cuatro del actual Gobierno —Jorge Fernández Díaz, de Interior, Alberto Ruiz-Gallardón, de Justicia, José Manuel Soria, de Industria, y Ana Pastor, de Fomento—, y casi una treintena de presidentes de las principales empresas españolas, que participarán en un encuentro empresarial en el que se busca establecer relaciones de partenarido con compañías marroquíes. Margallo, Fernández Díaz, Soria y Pastor mantendrán encuentros con sus homólogos marroquíes y Gallardón se reunirá con un representante del titular de justicia, ya que el ministro está fuera del país. En ese encuentro intentará cerrar definitivamente el bloqueo de kafalas (modalidad islámica de adopción), que ha mantenido en vilo a 61 familias españolas durante más de un año. A finales de junio, ante la inminente visita del Rey a Marruecos se aprobaron 26 adopciones, pero otras 25 familias españolas siguen esperando na sentencia favorable de los jueces marroquíes, quienes paralizaron las kafalas desde la llegada de los islamistas al poder.

Amnistía Internacional ha enviado una carta al Rey para expresarle su preocupación por “la libertad de expresión”, “la violencia contra las mujeres” y “las violaciones de derechos humanos en el Sáhara”. Pero ninguno de estos temas está en la agenda de un viaje que busca, sobre todo, tejer una malla de intereses comunes e interdependencia entre ambos países para afianzar unas relaciones muy sensibles, con periodos de encuentro salpicados de periódicas crisis.



COMUNICADO DE LA ASOCIACIÓN POR DERECHOS HUMANOS DE ESPAÑA
S.M. DON JUAN CARLOS I REY DE ESPAÑA Palacio de la Zarzuela
Majestad: Con motivo del viaje oficial que realizará al Reino de Marruecos, los días 15,16 y 17 del presente mes de Julio del 2013, atendiendo a una invitación del Rey Mohamed VI de Marruecos, acompañado por el Ministro de Asuntos Exteriores y Cooperación, así como por un importante grupo de empresarios y ex ministros, le solicitamos que los Derechos Humanos también sean parte de su agenda.
Majestad: Los acuerdos comerciales e inversiones empresariales se efectúan entre personas con el fin de mejorar la vida de muchos ciudadanos y el mantenimiento de los puestos de trabajos correspondientes. Pero no permitamos que estos nobles objetivos nos alejen de la cruda realidad, y nos hagan olvidar la situación en la que se encuentran miles de ciudadanos, cuyos derechos fundamentales son violados constantemente.
Desde la Asociación Pro Derechos Humanos de España, deseamos que transmita al Rey Mohamed VI de Marruecos, la continuada situación de vulneración de los Derechos Humanos en el Sáhara Occidental, que son consecuencia directa de la invasión del territorio, a través de los ilegítimos “Acuerdos de Madrid”, firmados el 14 de noviembre de 1975.
Treinta y ocho años después de la firma de dichos acuerdos, comprobamos lamentablemente, el triste legado de los mismos: torturas y malos tratos, detenciones arbitrarias y desapariciones forzadas, asesinatos, ausencia de legalidad y derecho de defensa, represión de activistas y civiles saharauis, discriminación y violencia hacia mujeres y niñas, permanente uso de la fuerza para reprimir manifestaciones, o ausencia de libertad de expresión.
CONSIDERAMOS:
1.- Decepcionante y reprobable, la complicidad de algunos miembros de la Comunidad Internacional, España incluida, que no debate ante el Rey de Marruecos los incuestionables argumentos de legalidad internacional que deslegitiman su consideración unilateral del Sáhara Occidental, como parte de su territorio. Esta actitud irresponsable favorece la cultura de la guerra, la confrontación y constante violación de los derechos fundamentales de los habitantes de los Territorios No autónomos del Sáhara Occidental, el expolio de todos sus recursos, y menosprecia la lucha pacífica que los jóvenes saharauis realiza desde la firma de los acuerdos de paz de 1991.
2.- Vergonzoso e inadmisible que la misión de la ONU en el territorio (MINURSO) siga sin poder actuar ante cualquier flagrante violación de los Derechos Humanos, al carecer de facultades, sin que pueda actuar en defensa de los derechos inalienables de un pueblo sometido a una feroz invasión y posterior colonización. El Consejo de Seguridad olvida sus responsabilidades en el ejercicio de la autodeterminación del pueblo saharaui, y permite, sin embargo, que se deriven procesos militares tan injustos y arbitrarios como los celebrados en Raba, por un tribunal extraterritorial e incompetente para enjuiciar hechos fuera del Reino de Marruecos, según la propia doctrina y resoluciones del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.
3.- Inaceptable el comportamiento de nuestro Gobierno, que presume de los avances de Marruecos en el ámbito de los Derechos Humanos, por ser consciente de las circunstancias en las que se ha desarrollado este juicio mediático militar, sometiendo a ciudadanos del Sahara Occidental, precisamente a una jurisdicción estrictamente militar, con la disculpa de la comisión de actos de terrorismo. El único acto de terrorismo de Estado de crimen contra la humanidad, fue la invasión del Territorio No Autonomo del Sahara Occidental por parte de Marruecos, que asumió sin legitimidad internacional las funciones de Potencia Administradora, en contra del Art.73 / Cap. XI de la Carta de las Naciones Unidas.
4.- La frase utilizada en los últimos años por la diplomacia española, “Abogamos porque las partes se pongan de acuerdo y se consiga una paz, justa y duradera en el marco de Naciones Unidas,…” choca frontalmente con una realidad: la ilegitimidad de los “Acuerdos de Madrid”, origen del drama humanitario saharaui. Los amantes de la Verdad y del respeto de los Derechos Humanos, nos oponemos a la legalización de la autoridad de Marruecos en el Territorio No Autónomo del Sáhara Occidental, y por tanto la permanencia del “status quo” actual, en que Marruecos actúa impunemente, mientras que el pueblo saharaui soporta la injusticia diaria
Majestad:
Mientras la Comisión Europea y las autoridades marroquíes negocian las condiciones de renovación del Acuerdo de Pesca Unión Europea-Marruecos, y el marco de aplicación del tratado de libre comercio de productos agrícolas, la continuada complicidad de algunos gobiernos democráticos permite que Marruecos viole sistemáticamente los derechos humanos y haga caso omiso a las resoluciones del Parlamento Europeo, como la reciente de 7 de febrero que exigía la liberación de todos los presos políticos saharauis. La respuesta a esta resolución han sido las duras e ilegales condenas emitidas en el juicio de Rabat.
Por tanto, la APDHE solicita del Gobierno de España, como Potencia Administradora del Territorio No Autónomo del Sahara Occidental, las gestiones para la inmediata liberación de todos los ciudadanos saharauis encarcelados, tanto en Marruecos como en las zonas ocupadas, desde 1975, y la exigencia a la Comisión Europea de que cancele las negociaciones de renovación del Acuerdo de Pesca UE–Marruecos, así como del resto de acuerdos que la UE tiene firmados con Marruecos, como el de libre comercio de productos agrícolas. Asimismo,
SOLICITAMOS de nuestro Gobierno y Partidos Políticos:
A) LA DENUNCIA de los “Acuerdos de Madrid”, y del Decreto RD2258/76 (10 Agosto 1976) por procedimiento de urgencia.
B) LA RESTITUCIÓN inmediata de la nacionalidad española a todos los saharauis censados en 1974 y sus descendientes, y así mismo, los que demuestren con las documentaciones correspondientes, su derecho a obtener la nacionalidad española.
C) El INICIO URGENTE de las acciones pertinentes para entregar a Naciones Unidas las responsabilidades adquiridas por España como Potencia Administradora en 1962, y al igual que el precedente de Timor Oriental, el Sáhara Occidental quede bajo la “Administración de Transición de las Naciones Unidas para Sahara Occidental”, como protección de la vida de sus habitantes, recursos naturales y su promoción, como TNA hasta su descolonización a través del referéndum de autodeterminación correspondiente. Y con el fin inmediato de conseguir: (a) El mantenimiento de la Paz y la Seguridad Internacional. (b) La resolución del conflicto por medios pacíficos. (c) El restablecimiento de los Derechos Humanos, y (d) El respeto del derecho a la Autodeterminación
En la seguridad de contar con vuestro apoyo en la defensa de tan justa causa, le saludamos con nuestra máxima consideración.
D. José Antonio Gimbernat Vicepresidente APDHE


19 de abril de 2013

La Minurso en el Sáhara Occidental

CARTAS AL DIRECTOR - EL PAÍS -19/04/2013 

Salamu Hamudi Bachri 
Bilbao


Estados Unidos quiere que la Minurso (Misión de las Naciones Unidas para el Referéndum del Sáhara Occidental) supervise la situación de los derechos humanos en el Sáhara Occidental, en los campamentos de refugiados de Tinduf y en las zonas saharauis bajo control del Polisario. Y así lo ha hecho saber a través de un proyecto de resolución enviado a los cinco países permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU. Una iniciativa que al parecer le ha sentado fatal a Marruecos. ¿Por qué? Todas las misiones de paz en el mundo tienen también como cometido la vigilancia de los derechos humanos, excepto la Minurso.

Marruecos sostiene que los saharauis en Tinduf no son refugiados, sino secuestrados por el Polisario y Argelia desde 1975. ¿Acaso Marruecos no quiere saber la verdad? No admite periodistas en el Sáhara Occidental, no tolera presencia de observadores internacionales, expulsa eurodiputados, silencia y tortura a activistas de derechos humanos. No acepta el referéndum. Desconfía de Christopher Ross.
A Marruecos ningún país le reconoce su soberanía sobre el Sáhara Occidental. ¿Hasta cuándo esa inmunidad?—

 Salamu Hamudi Bachri. Periodista saharaui.



17 de febrero de 2013

La infamia se confirma


La asociación Dajla se une al dolor e indignación general tras conocer la sentencia de un tribunal mal llamado "de justicia" con cuyo veredicto, mancilla el mas elemental sentido de la misma. Si Marruecos cree que con estas medidas disuasorias va a doblegar al pueblo saharaui, demuestra claramente que no le ha servido de nada estar en contacto con él, todos estos largos años. Ni conoce ni conocerá, se ve, de qué es capaz un pueblo que ya no tiene nada que perder, porque ha perdido lo mas preciado, su libertad. Ni las persecuciones, ni las cárceles  ni las torturas, muertes y violaciones que durante estos 37 años  ha infringido a un pueblo noble y pacifico que el único delito que ha cometido es querer ser dueño de su destino, ha servido para nada, muy al contrario, lo han  fortalecido y de esta forma, consigue justamente lo contrario de lo que pretende. Marruecos demuestra, ademas de lo bajo y ruin que puede llegar a ser, muy poca inteligencia. De nuevo David se revuelve contra Goliat y ya sabemos como se resolvió el duelo. Nada puede contra el convencimiento y la fe de un digno pueblo que lucha por su libertad. Todo el dolor y el sufrimiento que le ha producido este infame gobierno con su rey a la cabeza, se convertirá en una  gigantesca ola que los arrastrará hasta el infierno. 
Y junto con Marruecos, a todos los países, especialmente el nuestro, que hipocritamente miran hacia otro lado mientras no dejan de hablar de Derechos Humanos.

16 de enero de 2013

Marruecos y la Marcha Gris


El 6 de noviembre de 1975 Marruecos inició una maniobra demográfico-militar que impresionó a la opinión pública internacional: La Marcha Verde. Más de 300.000 civiles y alrededor de 25.000 militares marroquíes se situaron a las puertas de la provincia española número 53 dispuestos a emprender su ocupación. Durante unos días, el paralelo 27º 40’ centró las miradas de todo el mundo, bullía con cientos de miles de civiles lanzados a ocupar un territorio que nunca fue suyo. Hoy, la Marcha de los colonos marroquíes es Gris. Gris de cemento, gris de bloque de hormigón, gris de polvo y pobreza.

Dajla, antigua Villa Cisneros, 8 de septiembre de 2012.- En ajedrez, una apertura sólida puede consolidar una posición ventajosa para toda la partida. Así sucede con la variante Winawer de la Defensa Francesa: mientras las negras ejercen gran presión en los peones centrales, las blancas intentan un prematuro ataque que, en ocasiones, es rechazado por el monarca negro enrocándose. Esto es, quizá, la simplificación extrema de lo que sucedió en 1975 en el Sahara Occidental.
Hassan II, rey absoluto de Marruecos, emprendió la Marcha Verde sobre el Sahara Occidental para, colocando estratégicamente sus peones, lograr mediante una ocupación civil, el control de dos negocios altamente lucrativos: la minería y la pesca.
Su artificial justificación jurídica ha obligado durante estos 37 años a sostener la ocupación con otras estrategias, como el miedo y la represión en el interior del territorio, o el chantaje político y económico en el escenario internacional. Una de las más perversas se puede ver con claridad en Dajla, la antigua Villa Cisneros: miles de casas de hormigón gris construidas por el Majzén (así es llamado el Estado Marroquí) para alojar a decenas de miles de colonos, que son trasladados allí y animados a reproducirse en un grado exponencial. Un maquiavélico ‘plan B’ para minimizar el peso saharaui si el Frente Polisario, al final, logra que se convoque un Referéndum.
Carlos Ruiz Miguel, catedrático de Derecho Constitucional de la Universidad de Santiago de Compostela, recuerda que “aunque Hassan dijo que la idea se le ocurrió en un sueño tres semanas antes, lo cierto es que la Marcha Verde fue ideada por el realista Kissinger y financiada por la wahabita monarquía saudí”. Cabe recordar que la Marcha Verde arranca exactamente el mismo día que el Tribunal Internacional de Justicia rechazó las pretensiones de Rabat y negó que el Sahara tuviera que ser devuelto a Marruecos, porque “nunca ejerció soberanía, ni cosoberanía, ni ningún otro derecho de tipo territorial".
En realidad, sólo fue una maniobra mediática, puesto que únicamente permanecieron un 10% de los integrantes de la Marcha Verde en los edificios vacíos que habían dejado atrás los españoles al emprender la Operación Golondrina. Pero esa pantalla fue un éxito. Aprovechando la confusión política en España por la agonía del dictador Francisco Franco, se rubricaron los Acuerdos Tripartitos de Madrid. Según éstos, España, Marruecos y Mauritania compartirían la administración (que no la soberanía) del Sahara Occidental. Esta declaración, cuya validez jurídica está muy cuestionada por la ONU, es la Pica de Flandes que Marruecos consiguió clavar en un territorio apetecible por su abundancia en recursos naturales.
La invasión de Villa Cisneros
La ciudad de Dajla, que la mayoría de españoles recuerdan como Villa Cisneros, se asienta sobre la estrecha península de Wad Ad-Dahab o Río de Oro.
Los primeros colonos marroquíes hicieron asentamientos chabolistas, con condiciones de vida muy precarias. Las explanadas de la ciudad se llenaron de construcciones hechas con mantas y cartón. Sin embargo, el gobierno marroquí, siguiendo una de las indicaciones del Plan Baker II, por la cual cualquier persona, tras 5 años viviendo en el Sahara podría votar en el referéndum, ha apostado por construir asentamientos más estables. El periodista español Tomás Bárbulo explica en su libro “La historia prohibida del Sahara español” que “durante la última década (años 90) Rabat ha inyectado en el territorio un contingente de 400.000 colonos procedentes de las zonas más deprimidas de Marruecos”.
En el barrio de Vakala, el de los colonos más radicales, se puede comprender con facilidad el plan de Marruecos. “Es caro mantener una estructura así, pero los colonos tienen una misión: traer una nueva generación”, comenta un saharaui residente en Dajla. “Van a hacer lo imposible para bloquear el referéndum, pero si se hace, los marroquíes tendrán fuerza demográfica suficiente para influir en el resultado”, denuncia.
Es una mañana de reparto. Los militares, encaramados a camiones repletos de sacos, distribuyen todo lo que necesita una familia de colonos para sobrevivir: agua, gas, fruta, carne, harina, azúcar… La ayuda en especie se completa con un subsidio económico por parte del estado marroquí. Cuantos más miembros tenga la familia, mayor es la cantidad.
Lo que no se consume se vende por la tarde en el mercado negro, con precios más bajos que los de las tiendas del centro de la ciudad como reclamo. De este modo, las familias de colonos obtienen un ingreso extra para su exigua economía familiar. La altísima natalidad se puede comprobar con el número de colegios. Por cada manzana gris emerge una isla de colores vivos: el colegio.
“La primera impresión, cuando te vas acercando, es como si te dirigieses a una colmena: montones de casitas una junto a otra, sin embargo, visitado el perímetro te das cuenta de que hay muchas, pero no tantas como para la gran cantidad de colegios nuevos que están construyendo”. Así describe este barrio Magdalena Such, que ha visitado la ciudad este mes de septiembre. Esta abogada alicantina viajó delegada por el Consejo General de la Abogacía, junto con su colega zaragozano Luis Mangrané, como observadores para el juicio de dieciséis jóvenes detenidos tras los sucesos de Dajla, que tuvieron lugar en septiembre de 2011.
Mangrané destaca la continuidad de núcleos chabolistas, en este caso de pescadores marroquíes: “Las chabolas de los pescadores del poblado de Lassarga (al sur de la península de Dajla) recuerdan a las que había en El Aaiun hace unos años, en ellas se hacinaron durante años cientos de familias en condiciones miserables y un día desaparecieron al ser trasladadas a uno de los nuevos barrios construidos por Marruecos para ser entregados a los colonos”.
“Marruecos intentará integrar a todos los colonos en un futuro censo que pueda hacerse para así asegurar el resultado del referéndum –alerta Such-, pero eso, de momento, no es lo peor, viven aparte, en un gueto sin integrar y, en cualquier momento, como ya hemos visto, salen en bloque a aniquilar a los saharauis. Y son tantos que pueden conseguirlo”.
Los sucesos de Dajla
Un español y saharaui de nacimiento, cuya nacionalidad se perdió en medio de la guerra como la de muchos de sus compatriotas, explica lo sucedido hace justo un año, aunque es preferible mantener su identidad en el anonimato, por su propia seguridad: “Se estaba jugando un partido entre el Mouloudia (equipo saharaui local) y el Chabab de Mohamedia, de la zona de Casablanca, en un campo en el barrio de los colonos. Éstos atacaban verbalmente a los jugadores, hasta que, de repente, el comisario se llevó a uno de los futbolistas saharauis. Llamaron a la policía, pero esta se puso de parte de los colonos. De puertas afuera se vendió como una riña entre hinchas, pero aquí sabemos bien que ese enfrentamiento inició tres días de terror. Murieron siete personas, unos marroquíes en un accidente de coche, tras robarlo a un saharaui, y dos militares. Uno de ellos por una bala de fuego amigo y otro, simplemente se suicidó, no podía soportar lo que estaba viendo.. Los colonos atraparon a Maichan Mohamed Lamin Lhabib, de 28 años, lo asesinaron, pero primero lo torturaron. Iban a sus casas a por cuchillos de cocina y lo apuñalaban en los ojos, fue horrible. Otro saharaui continúa desaparecido desde entonces”.
En esas tres noches de batalla campal, el teléfono de este saharaui no paró de sonar. “Quemaron un colegio, negocios y casas, muchas en el barrio de Selam, con gente saharaui dentro, me llamaban para que fuera a buscar a las familias y las llevara a un lugar seguro”. En su viejo automóvil recorrió frenéticamente arriba y abajo toda la ciudad, alejando a muchas personas del núcleo del conflicto. “Si el coche se hubiera estropeado, sería hombre muerto”, confiesa hoy. “Nunca imaginé tanto odio, esos días se demostró que marroquíes y saharauis no pueden vivir juntos”.
“Muchas veces tenemos que venir aquí a buscar a los jóvenes”, comenta este saharaui señalando al vertedero junto al barrio de Vakala. Mientras un puñado de cabras y burros rumian basura, entre fogatas malolientes, él explica cómo “es una práctica habitual que la policía, tras detener y apalear a jóvenes saharauis o activistas, los lance al vertedero”. En otras ciudades como El Aaiún tienen otras costumbres, como partirles las piernas y dejarlos en medio del desierto, a 20 kilómetros de la ciudad o incluso inyectarles alguna sustancia que los deja inconscientes.
Magdalena Such evoca los sucesos de Dajla con un escalofrío: “Los colonos se han acostumbrado a vivir de la sopa boba que le ofrece todas las mañanas el ejército, por lo que nunca morderán la mano que les da de comer y que se sienten respaldados por el sistema, y, por lo tanto, inmunes. Es aterrador”.
Sin embargo, no son pocas las voces que recuerdan que las maniobras de colonización están prohibidas desde el 12 de agosto de 1949. En un contexto descolonizador, el último párrafo del IV Convenio de Ginebra, relativo a la protección de vida a las personas civiles en tiempo de guerra prevenía acerca de estas agresiones: “La Potencia ocupante no podrá efectuar la evacuación o el traslado de una parte de la propia población civil al territorio por ella ocupado”. “El Sahara –señala Magda Such- es un territorio con una doble naturaleza jurídica internacional: territorio no autónomo y ocupado militarmente, por lo que está sometido a los parámetros jurídicos del Derecho Internacional Humanitario”.
La mayor parte de los nuevos colonos no tiene empleo. Fueron traídos del norte de Maruecos, del campo, de la región del Atlas, con la promesa de una vida mejor. Los que si trabajan, lo hacen cuidando jardines o recogiendo basura, pero sobre todo en la pesca. Es un oficio cada día más vetado a los saharauis. Mohammed El Beickham pertenece a una Asociación de Pescadores saharauis y desde que denunció capturas excesivas cuando trabajaba en el barco ruso Balandis no le han permitido volver a trabajar. “Los trabajadores saharauis representan tan sólo un 3% del total que faenan en esta aguas, es parte de la estrategia de ocupación para que el saharaui no sea útil, no pueda producir o encontrar empleo más que en el entorno familiar. A veces te obligan, indirectamente, al destierro”.
En cuanto a los invernaderos, se reservan a las mujeres marroquíes. Ellas trabajan y viven en las plantaciones y apenas pisan la ciudad, en su día libre son trasladadas en buses y camiones. Los autobuses blancos se cruzan con los camiones cisterna llenos de sardinas. Pese a que muchos llevan el rótulo “British Sugar”, el apestoso olor que desprenden al ir liberando agua sucia los delata.
Difuminando la identidad cultural saharaui
Algo desconcertante es la abundancia de melfas en los Territorios Ocupados del Sahara Occidental, incluso en los barrios de los colonos, puesto que se trata de la túnica que visten las mujeres saharauis mayoritariamente. Una prenda de una pieza, bastante práctica para vivir en el desierto y de colores muy vistosos. Sin embargo, esta ropa cargada de simbolismo cada vez es más utilizada por las marroquíes de Dajla. “Sirve para ocultar la identidad –explica un saharaui-, pero nosotros las distinguimos perfectamente, puesto que ellas la llevan sin estilo, con vaqueros o pantalón de pijama debajo”.
Dajla es una ciudad portuaria en la que la proporción de población femenina respecto a la masculina es muy pequeña. El fenómeno de la prostitución está muy extendido ahora, al igual que lo estuvo durante la época en la que fue colonia española, así lo recoge el periodista Tomás Bárbulo en uno de sus libros.
Cabe destacar un comentario anecdótico, pero muy representativo de la importancia de la cuestión identitaria para este pueblo. El activista de derechos humanos Hmad Hmad estaba reprendiendo a un compañero por vestir una chilaba marroquí, en lugar de ropa occidental o la típica darrah saharaui (túnica blanca o azul con bordados marrones): “Y ahora qué vas a hacer ¿vas a montar en burro en lugar de en camello?”.
También se atacan las costumbres: tras el campamento de Gdeim Izik, primera acampada indignada y germen de la Primavera Árabe, tal y como defiende Noam Chomsky, las autoridades marroquíes prohibieron cualquier tipo de jaima saharaui. Esto ha afectado a la celebración de las bodas. Antes, los matrimonios se celebraban en grandes carpas instaladas en un cruce de calles durante tres días. Ahora, la fiesta no puede durar más de unas horas y debe ser, exclusivamente, durante el día.
La herencia española es muy importante para el pueblo saharaui, porque es la prueba palpable de un proceso de descolonización incompleto. Recuerda que España nunca renunció a la administración y la soberanía sobre el Sahara Occidental y que debería cederla al organismo de las Naciones Unidas responsable de las descolonizaciones pendientes para la celebración de un referéndum de autodeterminación. Muchos de ellos pueden recitar de memoria su número de DNI español. Este es el caso del llamado Nelson Mandela saharaui, Mohammed Siddi Dadach, preso de conciencia durante 25 años. “A-1742743”, dice de carrerilla.
Mientras, en la antigua Villa Cisneros, quedan para el recuerdo alcantarillas ‘made in Spain’ o ascensores fabricados en Barcelona, pero hay una silueta que es la mayor prueba visible de la presencia española: la iglesia de Nuestra Señora del Carmen. El encargado de cuidarla es una persona que se ha autoimpuesto como misión atesorar las huellas del patrimonio español: Mohammed Fadel, alias Bouh. Es saharaui y también musulmán, pero para él la importancia de la Iglesia de Nuestra Señora del Carmen va más allá de la fe.
“Cuando Marruecos derruyó el Fuerte, intentaron hacer lo mismo con la iglesia, pero los saharauis nos opusimos rodeándola y conseguimos evitarlo”. Desde partituras con canciones españolas hasta antiguos mapas que recogen toda la toponimia del Sahara español, Bouh protege con pasión todas estas huellas de la historia viva de su pueblo.
Aunque va en silla de ruedas, es un auténtico centauro del desierto, mitad hombre, mitad coche. Con su querido Mercedes 250 automático (“son mis pies”, asegura) va y viene hasta la sede de su asociación, una entidad que ayuda a niños con discapacidad motora “ya sean saharauis o marroquíes”, recalca.
Recientemente, Bouh fue víctima de la violencia ejercida por la policía marroquí, que lo arrojó al suelo en la puerta de la iglesia cuando acudió a protegerla.
El estado Marroquí amenaza al pueblo saharaui con todo el espectro del miedo. Aunque Bouh asegura que “desde la llegada de Internet ya no tenemos miedo, ya no estamos aislados”. La violencia brutal genera miedo, un terror explosivo, pero existen otros temores, menos inmediatos, pero que pueden cambiar el curso de la historia silenciosamente. Es el caso de la estrategia de colonización, el intento de eliminar la identidad del Pueblo Saharaui.
En ajedrez hay una regla llamada “La coronación del peón”, por la cual, cuando una de estas fichas alcanza la octava casilla, es decir, el corazón del territorio enemigo, automáticamente se convierte en una dama, la pieza más versátil y, por ende, adquiere un rango superior.
Por suerte, en el caso del Sahara Occidental, las normas no reconocen ese privilegio. El Majzén ha trasladado a sus colonos, ha movido sus fichas y se ha adueñado de gran parte del tablero. Pero, por el momento, las reglas del juego, es decir, la legalidad internacional, no está de su parte. Eso sí, han logrado lo imposible: mutar el color de las piezas y que, desde arriba, no se vea un damero de blancas y negras, sólo gris.