Desde el Atlantico.- Carlos Ruiz Miguel
La
agencia EFE informa de la publicación de un importante
informe elaborado por el Colegio de Abogados de Nueva York sobre
el Sahara Occidental.
Uno de los puntos que destaca
la
agencia EFE es que el informe propone una fórmula para
resolver el conflicto del Sahara Occidental. Esa fórmula es la aplicación al
Sahara Occidental del modelo utilizado para resolver el conflicto entre Sudán y
Sudán del Sur. Un modelo que, por cierto, guarda grandes similitudes con el
"Plan Baker". La propuesta, sin embargo, debo decir que no es nueva.
Yo la hice hace nueve años, en 2003, aunque supongo que el Colegio de Abogados
de Nueva York desconoce mi trabajo pues no lo menciona.
I. EL INFORME SOBRE EL SAHARA OCCIDENTAL
DEL COLEGIO DE ABOGADOS DE NUEVA YORK
El Colegio de Abogados de Nueva York acaba de publicar un
informe sobre
el
Sahara Occidental titulado "Los aspectos jurídicos del
conflicto del Sahara Occidental. El principio de autodeterminación y las
pretensiones jurídicas de Marruecos" (
The Legal Issues Involved In The Western Sahara Dispute. The
Principle of Self-Determination and the Legal Claims of Morocco).
Este informe fue elaborado por el "Comité sobre Naciones Unidas"
presidido por Katlyn Thomas. El comité redactor del informe está compuesto por
los abogados Ulysses S. Smith IV, Emma Lindsay, Glynn K. Torres-Spelliscy, Brandy
Wityak, Elizabeth Kimundi, Robert J. Vanni, Joseph Klein, Channelle Heth y Hong
Tang.
II. LAS PROPUESTAS DEL INFORME PARA RESOLVER EL CONFLICTO
DEL SAHARA OCCIDENTAL
El informe propone tres vías para resolver el conflicto:
- El "Plan de Arreglo" elaborado entre la Organización para
la Unidad Africana y
las Naciones Unidas, que fue aprobada por las dos partes del conflicto (el
Frente Polisario y Marruecos) y que fue aprobado por el Consejo de Seguridad en
sus resoluciones
690 y
725 del Consejo de Seguridad;
- el "Plan de Paz", o Plan Baker, que fue avalado por la resolución
1495 del Consejo de Seguridad;
- otra fórmula que incluya la autodeterminación del Sahara Occidental tal y como
se entiende en el Derecho Internacional vigente, esto es, con la opción de
independencia.
Esta última propuesta da pie al informe a decir:
While not wishing to suggest the
details of such an option, we note that a feature of the Comprehensive Peace
Agreement for Sudan was the Machakos Protocol, in which after a period of six
years of negotiations on a political settlement of the conflict, the people of
South Sudan were granted the right to a referendum in which independence was an
option. A similar approach to the Western
Sahara conflict would be consistent with international law principles.
El
Colegio de Abogados de Nueva York recomendó en un informe que la ONU estudie la
posibilidad de respaldar un proceso en el Sahara Occidental
como el que condujo a la secesión de Sudán del Sur, al contemplar la
celebración de un referéndum en que los saharauis puedan votar por la
independencia.
El
pueblo saharaui debería poder votar por la independencia y para lograrlo se
debería imitar el llamado "protocolo Machakos", incluido en los
acuerdos de paz en Sudán y que condujo a la celebración de una consulta sobre
la independencia del sur, dicen los abogados neoyorquinos en un documento al que
Efe tuvo hoy acceso.
"Tras
un período de seis años de negociaciones sobre una solución política al
conflicto, el pueblo de Sudán del Sur obtuvo el derecho a un referéndum con la
opción de la
independencia. Un acercamiento similar para el Sahara Occidental
estaría respaldado por el derecho internacional", subraya el informe de
107 páginas.
Conclusión:
El proceso de paz en Sudán no sólo tiene interés por afectar al país más
extenso de África, sino porque puede ser un modelo de gestión de otros
conflictos en los que España está afectada, como el del Sahara Occidental y el
del Golfo. Si aceptamos que es de interés nacional de España un Sahara
independiente (por razones político-estratégicas, económicas, sociales y
culturales) parece claro que España debe apoyar diplomáticamente los esfuerzos
norteamericanos, ya que tanto el modelo de solución del conflicto como la
propia opción de la partición del Sudán que parece preconizar Estados Unidos
podría tener una importante repercusión en el conflicto del Sahara Occidental.
Si consideramos que España también tiene interés en un suministro estable de
petróleo por los países productores del Golfo, nuestra diplomacia también
debería prestar la necesaria atención al proceso de paz en Sudán.
Me alegra que, nueve años después, una institución tan
prestigiosa como el colegio de Abogados de Nueva York llegue a conclusiones similares
a las que presenté en 2003.