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15 de febrero de 2011

El 85% de los jóvenes saharauis no tiene "ninguna posibilidad" de encontrar un trabajo y tener autonomía


jueves 10 de febrero de 2011


Los profesores de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC), Marino Alduán, Lourdes Urbaneja y Sergio Ramírez, denunciaron este jueves que el 85 por ciento de los jóvenes de entre 16 y 35 años que se declaran saharauis "no tiene posibilidad de tener un empleo ni una vida autónoma", según manifestaron durante una rueda de prensa después de una visita a El Aaiún que tuvo lugar el pasado fin de semana.

LAS PALMAS DE GRAN CANARIA, 10 (EUROPA PRESS)

"La situación es de desesperación de generaciones enteras de jóvenes preparados, porque muchos de ellos tienen cualificación personal para tener un empleo digno. Son colectivos de jóvenes sin ninguna posibilidad de tener una autonomía personal", dijo Alduán, decano de la Facultad de Formación del Profesorado de la ULPGC.

En este sentido, los tres profesores acudieron a El Aaiún del 4 al 6 de febrero para conocer de primera mano qué es lo que ocurre en realidad en la ciudad, entrevistándose asimismo con una gran cantidad de familias saharauis.

"Queremos decir lo que vimos --prosiguió-- y contar nuestra experiencia directa en el viaje. Queríamos confirmar las informaciones que distintas fuentes habían manifestado sobre la realidad de El Aaiún. Lo que vimos en esos tres días intensos fue que hay jóvenes torturados".

De esta manera, afirmó que pudieron confirmar las heridas que presentaban los saharauis que habían sido detenidos y que estuvieron en las diferentes cárceles marroquíes, destacando el caso de dos de ellos que fueron liberados la semana pasada y que estuvieron inconscientes desde el momento de su detención --cuando fue desalojado el Campamento de la Dignidad-- hasta diez días después.

Alduán aseguró que comprobaron las heridas y fracturas que presentaban muchos jóvenes en brazos y piernas, además golpes en la cabeza. "Los detenidos --añadió-- no tuvieron la atención médica que corresponde a los derechos humanos. En este momento, en El Aaiún se detiene por intentar exponer el derecho a la libertad de expresión y a la libertad de asociación; en definitiva el derecho que tiene el pueblo saharaui a que se cumplan las resoluciones de Naciones Unidas".

"90.000 SAHARAUIS SIN DERECHOS HUMANOS"

Por su parte, explicó que además de esta situación, en el Sahara Occidental hay un problema social "gravísimo", ya que entorno a 90.000 saharauis se encuentran por debajo de todos los índices de Derechos Humanos y de todos los índices de subsistencia aceptados por la comunidad internacional.

"Las viviendas en las que nos hemos reunido en condiciones de clandestinidad, porque nos ha seguido la Gendarmería marroquí con sus coches y motos, se corresponden a las viviendas que había en Canarias hace más de 70 años, por las condiciones de salubridad y habitabilidad", aclaró.

Además, indicó hay efectivos de la Minurso "absolutamente impasibles" ante lo que veían. "Cuando temíamos que podíamos ser detenidos nos dirigimos a efectivos de la Minurso --anunció-- y nos dijeron que nos dirigiéramos al Departamento de la Sección Política de las Naciones Unidad. La Minurso está allí, pero como si no estuviera, siendo cómplice de lo que ocurre".

MÁS DE 150 PRESOS POLÍTICOS EN DOS CÁRCELES

Comentó también que en la actualidad existen más de 150 presos políticos saharauis sólo en la prisión de Salé (al menos 20) y en la Cárcel Negra de El Aaiún (131), mientras aseguró que hay otros muchos jóvenes que viven en la clandestinidad para no ingresar en estas cárceles, puesto que, aseveró, son conscientes de las torturas que se llevan a cabo.

Al respecto, la profesora Lourdes Urbaneja hizo especial hincapié en las diferentes torturas y humillaciones a las que son sometidos los saharauis en estas prisiones, "similares a las de Abu Ghraib en Irak", apuntando que ellos mismos pudieron verificar las lesiones en los detenidos que habían sido liberados.

Aquí, el coordinador del Departamento de Cartografía y Expresión Gráfica en la Ingeniería de la ULPGC, Sergio Ramírez, destacó el valor de las mujeres saharauis que cuentan y denuncian las historias de sus familiares, declarando que los hombres hablan menos porque las autoridades marroquíes les amenazan con quitarles el sueldo o el trabajo, "cuando lo tienen".

¿Justicia? El juez no investigará por ahora los sucesos de El Aaiún



BABY HAMADI, CIUDADANO ESPAÑOL ASESINADO POR LAS FUERZAS DE REPRESION MARROQUIES EN EL AAIUN

El magistrado Moreno y la Fiscalía de la Audiencia Nacional esperan desde hace dos meses a que Marruecos explique el asalto al campamento


La Audiencia Nacional descarta de momento abrir una causa por la muerte de un español en los disturbios de El Aaiún (Sáhara Occidental), acaecidos a principios de noviembre. El juez Ismael Moreno ha remitido un auto en el que rechaza pronunciase sobre la admisión de la querella, presentada por la Liga Española Pro Derechos Humanos, hasta que Marruecos no informe sobre si está investigando los hechos. Es la tercera vez en dos meses que el magistrado, con el apoyo de la Fiscalía, se opone a la petición de los querellantes, que han recurrido en apelación ante la Sala Penal.

La Liga Española Pro Derechos Humanos y la familia del español fallecido en los disturbios, Baby Hamday Buyema, de 35 años, consideran que el magistrado Moreno «persiste en su indefinición» y les niega la tutela judicial efectiva. Una espera que dura más de dos meses desde que el juez envió una comisión rogatoria a Marruecos. De momento no hay respuesta «ni se espera», a juicio de los querellantes, pese a que el ministro del Interior marroquí, Taib Cherkaui, dijo en España que la Fiscalía de El Aaiún ya estaba investigando los hechos.

Divergencias
En su auto, el juez Moreno recuerda que el artículo 23.4 de la Ley Orgánica del Poder Judicial dice que la Audiencia es competente para investigar los delitos de genocidio si hay conexión con España, como es el caso, «salvo que en otro país competente o en el seno de un Tribunal Internacional no haya una persecución efectiva de los hechos».

La Fiscalía admitió el 27 de noviembre que la Policía marroquí pudo haber cometido un delito de lesa humanidad al desmantelar el campamento saharaui, que dejó decenas de muertos y 600 detenidos, según las ONG. Sin embargo, el departamento que dirige Javier Zaragoza apoya que Rabat responda a la comisión rogatoria del juez antes de abrir una causa.

Los querellantes, por el contrario, consideran que no hace falta la respuesta de Marruecos para comenzar a la investigación, habida cuenta de que el Sáhara Occidental es un territorio «de derecho» ocupado ilegalmente por Marruecos y que España sigue siendo la potencia administradora. Así lo defendió la ONU en 2002, cuando declaró ilegal el Acuerdo de Madrid de 1975, por el que España transfirió la soberanía del territorio saharaui a una administración con Marruecos y Mauritania.

La ONG señala que detrás de la postura de la Fiscalía podría estar la negativa del Gobierno a abrir un nuevo frente diplomático con Marruecos. Asimismo recuerda que otra querella sobre ataques a la población saharaui que sí ha prosperado es la que tramita el juez Pablo Ruz. En esa causa se investiga posibles delitos de genocidio acaecidos entre 1976 y 1987. El magistrado citó a declarar a la activista Aminatu Haidar el próximo 10 de marzo.

7 de febrero de 2011

Informe de la Mision Sindical Europea en los Territorios ocupados del Sahara Occidental




El Aaiún, 23 a 25 de enero de 2011

Una delegación de ocho sindicatos europeos compuesta por las centrales sindicales de ámbito estatal de España, CCOO, Confederación Intersindical y USO; Euskadi (ELA - STV), Galicia (CIG); Francia (CGT), Italia (CGIL) y Portugal (CGTP-IN) , en base a los acuerdos alcanzados, sobre la propuesta hecha por UGTSARIO, en la 36ª Conferencia Internacional de Solidaridad con el Sáhara Occidental, EUCOCO, celebrada en noviembre de 2010 en Le Mans, se ha desplazado a El Aaiún del 23 al 25 del mes de enero de 2011.

Los objetivos de esta misión internacional fueron, ante todo, mostrar nuestra solidaridad con los trabajadores y trabajadoras del Sáhara Occidental y el pueblo saharaui y evaluar, en el terreno, la situación actual en los territorios ocupados por Marruecos respecto a los derechos humanos, sindicales, laborales y políticos, teniendo como referencia las graves y recientes violaciones, por Marruecos, así como las deliberaciones internacionales sobre el futuro del Sáhara y los deberes que, en tanto que potencia ocupante, tiene para con los ciudadanos y ciudadanas saharauis que allí residen.

Seguramente que por los efectos que en la opinión publica internacional han tenido los últimos acontecimientos ocurridos en el campamento de Gdeim Izik, y la anterior huelga de hambre de Aminatu Haidar, la misión constató que la actitud, o la táctica, para con las delegaciones internacionales que llegan a los territorios ocupados parece que ha cambiado. Mientras que hasta no hace mucho las autoridades marroquíes impidieron sistemáticamente el paso de delegaciones de Parlamentarios europeos, autonómicos, estatales y de otro tipo, en nuestro caso no hubo problemas para entrar. En el mismo aeropuerto, un representante del gobernador de El Aaiún nos manifestó el interés del mismo por tener una entrevista con nosotros. Naturalmente aceptamos, interesados, como no puede ser menos de conocer todas las versiones sobre la situación.

Está claro que las autoridades marroquíes quieren “vender” a la opinión pública (nuestras entrevistas fueron oportunamente grabadas por la televisión marroquí y emitida en las noticias) la mayor apertura hacia las delegaciones de observadores internacionales.

La misión cumplió su programa, aunque durante toda nuestra estancia hemos estado bajo una total y permanente vigilancia de las policías marroquíes que nos “acompañaban” en todos nuestros movimientos y nos fotografiaban y filmaban. Con ello, no sólo ejercían presión sobre nosotros, sino que controlaban a los ciudadanos y ciudadanas saharauis con los que nos entrevistábamos, generando entre la población saharaui más miedo a sufrir, posteriormente, posibles represalias.

Durante estos días se han realizado encuentros con:

Saharauis:
1. Confederación Sindical de Trabajadores Saharauis (CSTS), no reconocida por el gobierno marroquí.
2. Trabajadores jubilados de Fosbucráa.
3. Ex-trabajadores de la empresa Cubiertas y Tejados.
4. Soldados de la época colonial española a los que no se les han reconocido sus derechos.
5. Otros sindicalistas saharauis.
6. Asociación Saharaui de Víctimas de las Violaciones de Derechos Humanos (ASVDH).
7. Asociación OSD, segunda generación.

Marroquíes:
1. Dkhil Khalil. Wali (gobernador) de la región.
2. Ahmeded Lakhrif. Vicepresidente del Consejo Municipal, Parlamentario y exministro.
3. Sidi Hamdi. Presidente del Consejo Regional (Parlamente).
4. Mouloud Alouat. Presidente del Consejo Provincial, Miembro del Consejo
Municipal y del CORCAS.
5. Asociación marroquí de mujeres emprendedoras para el desarrollo.
6. Ex-trabajadores de Fosbucraa, cuyo portavoz dijo ser miembro del CORCAS.

Algunos de los representantes de las instituciones marroquíes acababan de ser nombrados, después del desmantelamiento del campamento de Gdeim Izik y la mayoría de ellos son de origen saharaui.

Todos estos representantes marroquíes rechazaban tajantemente cualquier solución para el Sahara que no fuera la integración en el Reino de Marruecos del Sahara Occidental. Esta firme determinación política tiene su expresión en el hecho de impedir a los saharauis que no comparten esa opinión el mínimo ejercicio de los derechos democráticos.

Durante la visita, la Misión Sindical constató la total ausencia de libertades políticas, sociales y sindicales de la población, y de las trabajadoras y trabajadores saharauis, a quienes no se les permite la creación de organizaciones políticas, sindicatos u otras asociaciones que estén fuera del control de las directrices de las autoridades gubernamentales marroquíes y las limitaciones existentes para el logro de un trabajo digno para la población saharaui.

Hemos recibido, asimismo, testimonios que afirman que en las protestas, en el
Campamento de Gdeim Izik, hubo más de 2.400 detenidos, de los cuales más de 100 siguen aún detenidos, aumentando la presencia de fuerzas militares y policiales en El Aaiún. Hubo también numerosos heridos que no se atrevieron a acudir a los hospitales por miedo a ser detenidos. Parece que la ciudad se encuentra actualmente dividida en dos zonas, una marroquí y otra saharaui.

Hemos constatado que la explotación de los recursos naturales saharauis no está controlada por el pueblo saharaui y sus beneficios no revierten en sus legítimos propietarios. Sólo los puestos de trabajo que generan los sectores de la minería, la pesca, los fosfatos, las explotaciones de uranio, la extracción de arena, las unidades de producción para la congelación y envasado de pescado, la fabricación de aceites y harina de pescado... serían suficientes para dar empleo a la numerosísima población saharaui desempleada, y sacar a muchas familias de la pobreza.

La población saharaui no sólo sufre discriminación en la contratación, sino también en la promoción profesional. En el acceso a puestos de trabajo mejor remunerados o clasificados, los trabajadores y trabajadoras saharauis han sido, y siguen siendo, discriminados, siendo un claro ejemplo de ello la empresa de fosfatos Fosbucraa, administrada por la empresa estatal marroquí OCP, donde los saharauis que no se declaran pro-marroquíes no tienen acceso a los puestos de dirección o de ingenieros, quedando cada vez menos trabajadores en la empresa (sólo un 10% de la plantilla son saharauis).

La Misión Sindical ha mostrado su solidaridad con los trabajadores de Fosboucraa, que se están manifestando desde hace meses frente a las instalaciones de la empresa, exigiendo una solución justa para sus problemas, que pasa por el reconocimiento de los derechos derivados de los contratos de trabajo firmados, en su día, con la empresa Fosbucraa, y que se les indemnice adecuadamente por los incumplimientos y discriminaciones que sufrieron por el hecho de ser saharauis al traspasarse la administración de la empresa a manos marroquíes.

Los sindicatos participantes en esta misión internacional expresan, una vez más, su solidaridad con el Pueblo Saharaui y exigen que se respecte su derecho a la autodeterminación mediante la realización de un referéndum, como recogen varias resoluciones de Naciones Unidas, reiteradamente incumplidas por Marruecos. Instan a la Unión Europea a que tenga en cuenta estos hechos en sus relaciones con Marruecos, suspendiendo el Estatuto Avanzado y no permitiendo que se exploten los recursos pesqueros en el litoral de un territorio que, según la legislación internacional, no les pertenece.

Exigimos al Gobierno español, potencia administradora del territorio según la legislación internacional, que ejerza una política de neutralidad activa en el marco de sus deberes, en cuanto miembro de la Organización de Naciones Unidas, neutralidad que se ha roto con las declaraciones del Ministro de la Presidencia y de la Ministra de Asuntos Exteriores, así como sus últimas actuaciones en foros internacionales y de Naciones Unidas, donde está defendiendo, abiertamente, las tesis marroquíes de la “Autonomía”, o la “imposibilidad de la realización del referéndum de autodeterminación”.

Las Organizaciones participantes en la misión consideran que es necesario un mayor empeño del Movimiento Sindical Internacional en apoyo a los trabajadores y al Pueblo Saharaui para que éstos vean reconocidos e implementados sus derechos sindicales, políticos, sociales y culturales. Consideran además que un reconocimiento y apoyo a sus organizaciones, y en concreto a UGTSARIO, sería un importante paso adelante en la lucha de los trabajadores y el pueblo saharaui para que vean satisfechas sus legítimas y justas aspiraciones como pueblo que lucha por su autodeterminación.

CC OO, España
Confederación Intersindical, España
USO, España
ELA-STV, Euskadi
CIG, Galicia
CGT, Francia
CGIL, Italia
CGTP-IN, Portugal



La policía marroquí nos ha seguido en todos nuestros desplazamientos, grabando y fotografiando nuestras actividades


Reuniones con Instituciones y Asociaciones marroquíes


Reunión en el Ayuntamiento con Ahmded Lakhrif, Vicepresidente del Consejo Municipal, Parlamentario y ex-ministro; Sidi Hamdi, Presidente del Consejo Regional (Parlamento) y Mouloud Alouat, Presidente del Consejo Provincial, Miembro del Consejo Municipal y de CORCAS


Seguimiento constante por parte de la policía marroquí de la misión de sindicalistas europeos

El Aaiun

Imágenes de la reunión con los trabajadores saharauis de FosBucraa, otras empresas y sindicalistas





Durante la reunión con Galia Djimi (ASVDH)

Reunión con la Asociación Saharaui de Víctimas de las Violaciones de los Derechos Humanos (ASVDH)


Reunión con la Asociación Saharaui Defensora de Derechos Humanos, ODS Segunda Generación (Brahim Numria)


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Poemario por un Sahara Libre
http://poemariosahara.info/

25 de enero de 2011

El CENTRO ROBERT F KENNEDY encuentra evidencias de escalada de abusos, torturas, y prisión arbitraria en el Sáhara Occidental

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*Fuente: CENTRO ROBERT F KENNEDY; Traducción no oficial Poemario por un Sahara Libre

WASHINGTON (18 de enero de 2011) - La tortura, arrestos arbitrarios y detenciones, no se siguen los procedimientos penales, y represión de civiles por las fuerzas del Gobierno de Marruecos son muy comunes en el Sáhara Occidental, según los resultados de una reciente visita a El Aaiun por el Centro Robert F. Kennedy para la Justicia y los Derechos Humanos.

La defensora saharaui de derechos humanos Aminetu Haidar, ganadora en 2008 del Premio de Derechos Humanos Robert F. Kennedy, acompañó a una delegación del Centro del 11 al 14 de enero para examinar las violaciones de los derechos humanos supuestamente cometidas por las fuerzas de seguridad marroquíes contra los saharauis. La delegación incluyó a la Directora Ejecutiva del Centro RFK Lynn Delaney, a la directora del Centro para los Derechos Humanos, Monika Kalra Varma, y la representante de Asistencia Jurídica (Advocacy) Mary Beth Gallagher. Aunque no se impidió a la delegación trabajar y moverse libremente, el personal del Centro estuvieron bajo la vigilancia constante por parte de policías uniformados y secretas.

Indicios de represión, restricciones a la libertad de expresión, y marginación económica y social de los saharauis, así como "violencia patrocinada por el Estado”, caracterizan la situación de los derechos humanos. Este contexto, en sintonía con la violencia que estalló el 8 de noviembre de 2010, cuando las fuerzas de seguridad marroquíes desmantelaron el campamento que fue creado por los ciudadanos del Sáhara Occidental para protestar por la discriminación social y económica, refuerzan la necesidad de una investigación imparcial de vigilancia internacional de los derechos humanos. El Centro RFK condena enérgicamente la violencia cometida por ambas partes durante el desmantelamiento del campamento de protesta en noviembre.

La misión del Centro RFK se reunió con más de dos docenas de víctimas de abuso, tortura, encarcelamientos, y sus familiares durante el viaje, además de reunirse con funcionarios gubernamentales marroquíes y representantes de la Misión de las Naciones Unidas para el Referéndum del Sáhara Occidental, la MINURSO. "Las continuas violaciones de Derechos Humanos, y el aumento de la violencia resultante del desmantelamiento del campamento de Gdeym Izik es alarmante", dijo Varma. "Hay abrumadores indicios de abusos, acoso, tortura y violencia antes y después, y Haidar y sus compañeros defensores de derechos humanos realizan su trabajo con gran riesgo personal en esas condiciones."

"El hecho de que no haya un mecanismo internacional de seguimiento de los Derechos Humanos, a medida que empeora la situación en el Sáhara Occidental es inaceptable", dijo Varma. El Centro RFK desde hace mucho tiempo ha hecho llamamientos al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas para que se incluya la vigilancia de los derechos humanos en la MINURSO para supervisar la situación de Derechos Humanos en el Sáhara Occidental y los campamentos de Tinduf, Argelia.

"Espero que después de la visita del Centro RFK al Sáhara Occidental, la delegación será capaz de arrojar luz sobre la alarmante situación los derechos humanos, en el territorio del Sáhara Occidental, que está bajo ocupación de Marruecos ", dijo Haidar. "Se necesita un fuerte apoyo de los Estados Unidos y la comunidad internacional para poner fin al sufrimiento del pueblo saharaui".

El Centro RFK emitirá en breve un informe detallado sobre su visita de observación.

16 de enero de 2011

Los saharauis llegados en patera a Fuerteventura relatan su persecución en El Aaiún

"A mi mujer le dieron tantos golpes que perdió el niño que esperaba"



Los saharauis llegados en patera a Fuerteventura relatan su persecución en El Aaiún

EL PAIS MÓNICA CEBERIO BELAZA - Puerto del Rosario - 16/01/2011

"La policía marroquí entró en mi casa de El Aaiún para buscarme después del desalojo del campamento de Agdaym Izik. Yo había huido al desierto. Rompieron la puerta de entrada. A mi mujer le pegaron con la porra para que dijera dónde estaba yo. Recibió tantos golpes que perdió al niño que esperaba. Lo destrozaron todo. Cuando regresé a El Aaiún, unos días después, me escondí en casas de familiares; cada día en una. Hasta que me di cuenta de que no iban a dejar de irrumpir en sus domicilios si no me marchaba. Entonces empecé a organizar el viaje a España". Aomar Daoudi tiene 35 años. Es una de las 22 personas que llegaron en patera a Fuerteventura el 5 de enero pidiendo asilo político y una de las cinco cuya solicitud ha sido admitida a trámite por el Gobierno. Sus otros cuatro compañeros participaron, como él, en el campamento de Agdaym Izik, violentamente desalojado por la policía marroquí el 8 de noviembre. Todos hacían labores de vigilancia, de control de las entradas y salidas del campamento, según relatan, lo que les hizo especialmente visibles ante las autoridades marroquíes.

"Si regresamos, nos esperan la cárcel y la tortura", afirman. La admisión a trámite de sus peticiones les asegura un permiso de estancia temporal en España que está en sus manos desde el viernes. Por seis meses renovables, hasta que el Gobierno les informe de la resolución definitiva concediendo o denegando el estatuto de refugiado -o la protección internacional subsidiaria, si no cumplen todos los requisitos para serlo pero se considera que su vida o libertad corren un riesgo cierto-. Los 17 cuya solicitud no ha sido admitida a trámite pueden pedir un reexamen, que tendrá que ser resuelto por la Oficina de Asilo y Refugio en dos días.

De los 17 solicitantes que permanecen en el Centro de Internamiento de Extranjeros, el Frente Polisario reconoce a otros ocho como saharauis en riesgo, y pide a España que reconsidere su situación. "Todos tienen miedo de volver", señala Daoudi. "No hay ninguna duda de que acabarán en la cárcel". Los demás serían marroquíes que han pedido asilo para tratar de evitar la expulsión. "El dueño de la patera era un marroquí que suele traer a España droga y gente", relata Ahmed, de 23 años. "Él nos junto a todos, a saharauis con otros que no lo eran". Pagaron entre 600 y 700 euros para huir de El Aaiún. La policía marroquí, dicen, los vio perfectamente y los dejó salir. "Si te salvas y llegas a España, bien. Si no, ellos se han salvado de ti".

Ahmed nunca había tenido problemas con las autoridades. Trabajaba en la pequeña tienda de comida que tenían sus padres en El Aaiún hasta que tuvo que cerrar por la crisis y acabó en paro. El 10 de octubre el gobernador le denegó una ayuda económica y su madre decidió que se incorporaran al campamento, con apenas 20 jaimas montadas, para reclamar derechos sociales.

El día del desalojo -un mes después, cuando congregaba a unas 20.000 personas y se había convertido en una protesta no solo social sino también política-, un policía le rompió el brazo a su madre, asegura, y ni siquiera pudieron llevarla al hospital de Ben Mehdi. "La puerta estaba tomada por civiles marroquíes que nos impedían la entrada". El coche de su hermana acabó incendiado por los policías. Su hermano fue detenido y está preso en la Cárcel Negra. "La policía se ha dedicado a buscar casa por casa a todos los jóvenes que participaron en las manifestaciones o en el campamento". Él decidió esconderse en Tarouma, cerca de Bojador, hasta que la situación se calmara. "Pero no se calmó. Los controles policiales y las detenciones arbitrarias continuaron. Yo había sido vigilante de noche en el campamento y la policía había estado tomando fotos continuamente".

Daoudi y su compañero Abdelgani Kebdana, de 33 años, sí estuvieron presos antes del campamento. Por su activismo político a favor de un Sáhara libre y su participación en manifestaciones. "Me metieron en la cárcel por exhibir banderas saharauis", relata Kebdana. "Cuando salí, me interrogaban y vigilaban todo el tiempo". En una de las detenciones, con golpes incluidos, según relata, le vendaron los ojos para que no viera adónde lo llevaban. "Tienen comisarías ocultas", afirma.

Tras el desalojo, en el que asegura que la policía marroquí usó armas de fuego -lo que ha negado Rabat-, se fue a esconder al desierto con Daoudi y otro amigo, Kamal Bahaha, de 27 años, que también está con ellos. Han permanecido juntos desde el 8 de noviembre. Todos relatan las mismas historias de acoso hacia sus familiares. "A mi mujer le rompieron la mandíbula y los dientes en el desalojo del campamento", dice Bahaha. "Mi hijo de seis años caminó descalzo, huyendo, los 16 kilómetros que separaban el lugar de El Aaiún. Yo me escapé al desierto, y la policía fue a buscarme a casa de todos mis familiares. Rompían las puertas y lo destrozaban todo".

Los cinco salieron el viernes por la noche del CIE hacia la comisaría de Puerto del Rosario, donde les dieron la documentación. Una trabajadora de la Cruz Roja les llevó después a un centro que tienen en la isla. Durante el viaje agitaban por la ventana una bandera saharaui. Casi todos tienen parientes en España y uno de ellos se fue esa misma noche a casa de su primo, que vive en una zona turística de Fuerteventura desde hace varios años. Los cinco auguran que llegarán más pateras. "A Marruecos le viene muy bien hacer la vista gorda", opina el primo de Ahmed. "Se libra de los jóvenes saharauis que reivindican derechos y pueden organizar revueltas y de paso tira de las orejas a España, enseñándole que cuando quiere controla las fronteras y cuando no, no".



Los cinco saharauis que llegaron en patera a las costas de Fuerteventura pasaron su primera noche en libertad, fuera de la celda, cámaras de seguridad, policías y vallas

LA PROVINCIA ANTONIO CABRERA 16 de enero de 2011

PUERTO DEL ROSARIO Abdelgani Kadana, Yamal Bahama y Aomar Daudi, tres de los cinco activistas saharauis liberados el pasado viernes del Centro de Internamiento de Inmigrantes (CIE) de El Matorral tras haberles admitido a trámite el Gobierno español la solicitud de asilo, regresaron ayer de mano de LA PROVINCIA / DLP a la desembocadura del barranco de Río Cabras, el mismo lugar a donde arribaron el pasado día 5 a bordo de una zódiac junto a una treintena de inmigrantes.

Los activistas no pudieron disimular su emoción al reencontrarse con la playa donde tocaron tierra en busca de su ansiada libertad. También se enternecieron cuando recogieron de la orilla algunas de las vestimentas que portaron durante la travesía de 17 horas que separa el continente africano de las costas de la isla de Fuerteventura. Eso sí, estaban exultantes porque se sienten libres y, especialmente, saharauis.

"En El Aaiún estábamos muertos. Allí no hay vida para los saharauis", sentenciaron estos jóvenes que disfrutaron de su infancia en el viejo barrio de Colominas. "Por eso, no temíamos a la travesía porque sabíamos que cualquier cosa es infinitamente mejor que estar bajo la represión de Marruecos".

Cuando narran los acontecimientos del campamento Gdeim Izik no pueden evitar que sus ojos de humedezcan, no sólo por las graves consecuencias que tuvo el desalojo, "sino porque hemos dejado atrás a nuestra tierra, nuestras familias, nuestros amigos y nuestra historia. Es triste tener que abandonar la tierra que te vio nacer y que ahora está ocupada", sentencia Abdelgani Kadana.

Sufrimiento

Kadana, que no se separa ni un instante de la bandera del Frente Polisario, narra en su escaso castellano "los sufrimientos de las familias saharauis en El Aaiún". Asegura que los policías marroquíes "entran en nuestras casas, destrozan los muebles, nos agreden y se llevan a la cárcel Negra a quienes vinculan con el Frente Polisario. También tenemos que tener cuidado con los colonos chivatos". Además, agrega que "hay muchos saharauis que están escondidos en el desierto esperando una oportunidad para salir".

Los cinco liberados se trasladarán en los próximos días a Madrid y muestran su optimismo en que sus ocho compañeros que siguen en el CIE "recobren muy pronto la libertad".

27 de diciembre de 2010

Trinidad Jimenez: Inocente, Ignorante o Cínica


Entrevista en ABC de Luis Ayllón, 26 de noviembre de 2010.

«Marruecos es uno de los países del Magreb que han tenido un desarrollo más avanzado en el ámbito democrático y de los derechos humanos», afirma Trinidad Jiménez.

(...) —El Gobierno ha invocado en las relaciones con Marruecos la defensa de los intereses de España. La defensa de esos intereses, ¿está por encima de los principios que se mantenían en relación con el Sahara?

—Yo no veo ninguna incompatibilidad. Siempre España ha tenido la misma posición sobre el Sahara y la hemos defendido en el marco de la ONU:la defensa del derecho a la autodeterminación del pueblo saharaui y la realización de ese principio en base al acuerdo de las partes. España no es parte en la negociación. No podemos imponer la decisión. Ycuando hablo de intereses de España, no estoy hablando de petróleo ni de gas, para que quede claro.

—¿Acaso estamos asistiendo a una especie de «chantaje», si me permite la expresión, de que si no contemporizamos con Marruecos, vamos a tener problemas de algún tipo?

—No vamos a tener problemas de ningún tipo, nunca. España toma sus decisiones en función de sus prioridades en política exterior. Y es muy legítimo. Igual que hacen otros países y eso no significa renunciar a ningún valor, ni a ningún principio. Nadie está diciendo: ayúdeme aquí para que yo le ayude a usted en otro sitio. Jamás he visto ninguna posición en ese sentido. Marruecos es un país muy importante en el Mediterráneo y, de los países del Magreb, es uno de los que ha hecho un desarrollo más avanzado, en el ámbito democrático y en los derechos humanos.

—La imagen que da el Gobierno es que se ha volcado más hacia las tesis marroquíes que hacia el lado saharaui…

—Y si nos hubiéramos volcado hacia el lado saharaui, ¿sería mejor? Yo no habló de impresiones. Hablo de política exterior y el Gobierno defiende ahora lo mismo que ha defendido siempre.

—Cuando el Gobierno pactó con Marruecos que fueran a El Aaiún dos periodistas españoles se dijo que se trataba de un primer paso. Sin embargo, luego se ha impedido entrar a periodistas, incluso cuando iban de vacaciones a Marruecos…

—El Gobierno ha estado siempre tratando de ayudar a superar esa situación porque consideramos que los periodistas españoles deberían poder hacer su trabajo en cualquier país y con toda normalidad. Ya han comenzado a poder entrar periodistas que van de turismo.

"He defendido al pueblo saharaui y me siento también muy cerca de Marruecos"

Entrevista a Trinidad Jiménez. Su estreno al frente de Exteriores ha coincidido con las crisis con Rabat y el 'caso Wikileaks'

PUBLICO CAROLINA MARTÍN Madrid 26/12/2010

Ha cumplido dos meses al frente del Ministerio de Asuntos Exteriores y ha tenido que "gestionar asuntos extremadamente sensibles para la opinión pública", según sus propias palabras, pero Trinidad Jiménez (Málaga, 1962) afirma estar ilusionada como el primer día. Ni la crisis con Marruecos, ni los papeles de Wikileaks o las críticas que le han llovido le apartan de su objetivo: "Defender los intereses de España en el exterior".

(...)

- Los informes de las organizaciones internacionales han confirmado la violencia ejercida por las fuerzas marroquíes en los sucesos de El Aaiún. ¿Es hora de que el Gobierno condene a Marruecos?

Amnistía Internacional y Human Rights Watch han puesto de manifiesto la violencia excesiva empleada por las dos partes en el desmantelamiento del campamento, no sólo de las fuerzas marroquíes, y hacen referencia de forma específica a la violencia premeditada de grupos violentos en el lado saharaui. Todos conocemos el resultado de once policías marroquíes muertos. En este sentido, España, el Gobierno, el Congreso y el Senado condenamos la violencia que se había producido en torno a todos los sucesos.

- Parece que la opinión pública esperaba un pronunciamiento del Ejecutivo.

El Gobierno se ha pronunciado ya en múltiples ocasiones. Desde el primer momento lamentamos el uso de la violencia de manera contundente y clara. Ahora pienso en lo ocurrido, en lo que se me pedía al principio, y reivindico la prudencia con la que me manifesté y con la que me sigo pronunciando. Tengo claro cuál es mi función y mi responsabilidad como ministra, que no es dejarme llevar por lo que la opinión pública o los medios quieren, sino por mis obligaciones: no precipitarme a la hora de valorar unos acontecimientos, esperar las investigaciones independientes y contrastar los hechos. Una vez conocidos, hemos podido comprobar cuál es la situación. Hay una gran distancia entre la situación de la que se hablaba en un inicio y lo que realmente ocurrió, verificado por organizaciones de derechos humanos.

- ¿Ha abandonado este Gobierno a los saharauis?

España dejó de ser potencia administradora en 1975. Hay que hacer entender a la gente que este es un asunto con una dimensión internacional. España forma parte del Grupo de Amigos del Sáhara y como ex potencia administradora tiene una responsabilidad. Por eso, desde el primer momento hemos estado al lado de las partes para ayudarlas a encontrar una solución en el marco de Naciones Unidas, pero España no es parte del conflicto y no puede tomar una decisión. Y, permítame que le diga, España siempre ha sido solidaria con el pueblo saharaui, primero conla población. Este país es el primer donante en los campamentos de Tinduf. Hemos pasado de enviar cinco millones de euros a 22 millones en cinco años.

- Y entonces, ¿por qué la percepción es la contraria?

La actitud desproporcionada que se mantuvo en un principio, cuando no se sabía lo que había ocurrido en el campamento, hace necesaria una reflexión sobre cómo se analizan los hechos. No sólo del Gobierno, sino de todo el mundo. Ahora me alegro de no haberme dejado llevar por la especulación, porque los informes de los organismos independientes reparten la responsabilidad sobre la violencia en las dos partes.

- Pero España está más ligada al pueblo saharaui.

Muchos saharauis tienen la nacionalidad española y es verdad que hay muchos vínculos afectivos con la población. Yo misma siempre he defendido al pueblo saharaui. Pero eso no significa que condenemos a Marruecos, sin tener en cuenta la violencia que se ha ejercido también sobre la policía marroquí. Yo me siento también muy cerca del pueblo de Marruecos. No sólo son nuestros vecinos, sino que también tenemos unos lazos culturales y afectivos. Creo que hay una actitud absolutamente desproporcionada en este proceso.

- Las últimas conversaciones entre Marruecos y el Frente Polisario han terminado sin avances. ¿Cree que el conflicto se puede superar con el acuerdo de ambas partes?

El que las negociaciones no hayan avanzado en estas últimas conversaciones no significa que no sirvan. Es que llevan más de 30 años de conflicto y, por tanto, mientras se mantengan las conversaciones hay esperanza de lograr un acuerdo. Yo creo que ambas partes deben tratar de ponerse en la piel del otro y buscar una solución realista. También deberían participar en el proceso Argelia, Mauritania y el grupo de amigos.

- Según los papeles filtrados por Wikileaks, el Gobierno era más partidario de una solución autonómica dentro de Marruecos para el Sáhara Occidental.

Hago una aclaración, de carácter previo, para los temas de los papeles filtrados. Son informaciones de una parte basadas en percepciones e impresiones. Me parece una auténtica temeridad decir que esa es la posición de España. No voy a entrar a rebatir todo lo que se ha dicho en esas informaciones, pero sí quiero recalcar cuál es la posición de España. La mejor solución será la que sea fruto del acuerdo entre las partes y no hemos mostrado nuestras preferencias. Podíamos hacerlo legítimamente y n

Entrevista en ABC de Luis Ayllón, 26 de noviembre de 2010.

«Marruecos es uno de los países del Magreb que han tenido un desarrollo más avanzado en el ámbito democrático y de los derechos humanos», afirma Trinidad Jiménez.

(...) —El Gobierno ha invocado en las relaciones con Marruecos la defensa de los intereses de España. La defensa de esos intereses, ¿está por encima de los principios que se mantenían en relación con el Sahara?

—Yo no veo ninguna incompatibilidad. Siempre España ha tenido la misma posición sobre el Sahara y la hemos defendido en el marco de la ONU:la defensa del derecho a la autodeterminación del pueblo saharaui y la realización de ese principio en base al acuerdo de las partes. España no es parte en la negociación. No podemos imponer la decisión. Ycuando hablo de intereses de España, no estoy hablando de petróleo ni de gas, para que quede claro.

—¿Acaso estamos asistiendo a una especie de «chantaje», si me permite la expresión, de que si no contemporizamos con Marruecos, vamos a tener problemas de algún tipo?

—No vamos a tener problemas de ningún tipo, nunca. España toma sus decisiones en función de sus prioridades en política exterior. Y es muy legítimo. Igual que hacen otros países y eso no significa renunciar a ningún valor, ni a ningún principio. Nadie está diciendo: ayúdeme aquí para que yo le ayude a usted en otro sitio. Jamás he visto ninguna posición en ese sentido. Marruecos es un país muy importante en el Mediterráneo y, de los países del Magreb, es uno de los que ha hecho un desarrollo más avanzado, en el ámbito democrático y en los derechos humanos.

—La imagen que da el Gobierno es que se ha volcado más hacia las tesis marroquíes que hacia el lado saharaui…

—Y si nos hubiéramos volcado hacia el lado saharaui, ¿sería mejor? Yo no habló de impresiones. Hablo de política exterior y el Gobierno defiende ahora lo mismo que ha defendido siempre.

—Cuando el Gobierno pactó con Marruecos que fueran a El Aaiún dos periodistas españoles se dijo que se trataba de un primer paso. Sin embargo, luego se ha impedido entrar a periodistas, incluso cuando iban de vacaciones a Marruecos…

—El Gobierno ha estado siempre tratando de ayudar a superar esa situación porque consideramos que los periodistas españoles deberían poder hacer su trabajo en cualquier país y con toda normalidad. Ya han comenzado a poder entrar periodistas que van de turismo.

"He defendido al pueblo saharaui y me siento también muy cerca de Marruecos"

Entrevista a Trinidad Jiménez. Su estreno al frente de Exteriores ha coincidido con las crisis con Rabat y el 'caso Wikileaks'

PUBLICO CAROLINA MARTÍN Madrid 26/12/2010

Ha cumplido dos meses al frente del Ministerio de Asuntos Exteriores y ha tenido que "gestionar asuntos extremadamente sensibles para la opinión pública", según sus propias palabras, pero Trinidad Jiménez (Málaga, 1962) afirma estar ilusionada como el primer día. Ni la crisis con Marruecos, ni los papeles de Wikileaks o las críticas que le han llovido le apartan de su objetivo: "Defender los intereses de España en el exterior".

(...)

- Los informes de las organizaciones internacionales han confirmado la violencia ejercida por las fuerzas marroquíes en los sucesos de El Aaiún. ¿Es hora de que el Gobierno condene a Marruecos?

Amnistía Internacional y Human Rights Watch han puesto de manifiesto la violencia excesiva empleada por las dos partes en el desmantelamiento del campamento, no sólo de las fuerzas marroquíes, y hacen referencia de forma específica a la violencia premeditada de grupos violentos en el lado saharaui. Todos conocemos el resultado de once policías marroquíes muertos. En este sentido, España, el Gobierno, el Congreso y el Senado condenamos la violencia que se había producido en torno a todos los sucesos.

- Parece que la opinión pública esperaba un pronunciamiento del Ejecutivo.

El Gobierno se ha pronunciado ya en múltiples ocasiones. Desde el primer momento lamentamos el uso de la violencia de manera contundente y clara. Ahora pienso en lo ocurrido, en lo que se me pedía al principio, y reivindico la prudencia con la que me manifesté y con la que me sigo pronunciando. Tengo claro cuál es mi función y mi responsabilidad como ministra, que no es dejarme llevar por lo que la opinión pública o los medios quieren, sino por mis obligaciones: no precipitarme a la hora de valorar unos acontecimientos, esperar las investigaciones independientes y contrastar los hechos. Una vez conocidos, hemos podido comprobar cuál es la situación. Hay una gran distancia entre la situación de la que se hablaba en un inicio y lo que realmente ocurrió, verificado por organizaciones de derechos humanos.

- ¿Ha abandonado este Gobierno a los saharauis?

España dejó de ser potencia administradora en 1975. Hay que hacer entender a la gente que este es un asunto con una dimensión internacional. España forma parte del Grupo de Amigos del Sáhara y como ex potencia administradora tiene una responsabilidad. Por eso, desde el primer momento hemos estado al lado de las partes para ayudarlas a encontrar una solución en el marco de Naciones Unidas, pero España no es parte del conflicto y no puede tomar una decisión. Y, permítame que le diga, España siempre ha sido solidaria con el pueblo saharaui, primero conla población. Este país es el primer donante en los campamentos de Tinduf. Hemos pasado de enviar cinco millones de euros a 22 millones en cinco años.

- Y entonces, ¿por qué la percepción es la contraria?

La actitud desproporcionada que se mantuvo en un principio, cuando no se sabía lo que había ocurrido en el campamento, hace necesaria una reflexión sobre cómo se analizan los hechos. No sólo del Gobierno, sino de todo el mundo. Ahora me alegro de no haberme dejado llevar por la especulación, porque los informes de los organismos independientes reparten la responsabilidad sobre la violencia en las dos partes.

- Pero España está más ligada al pueblo saharaui.

Muchos saharauis tienen la nacionalidad española y es verdad que hay muchos vínculos afectivos con la población. Yo misma siempre he defendido al pueblo saharaui. Pero eso no significa que condenemos a Marruecos, sin tener en cuenta la violencia que se ha ejercido también sobre la policía marroquí. Yo me siento también muy cerca del pueblo de Marruecos. No sólo son nuestros vecinos, sino que también tenemos unos lazos culturales y afectivos. Creo que hay una actitud absolutamente desproporcionada en este proceso.

- Las últimas conversaciones entre Marruecos y el Frente Polisario han terminado sin avances. ¿Cree que el conflicto se puede superar con el acuerdo de ambas partes?

El que las negociaciones no hayan avanzado en estas últimas conversaciones no significa que no sirvan. Es que llevan más de 30 años de conflicto y, por tanto, mientras se mantengan las conversaciones hay esperanza de lograr un acuerdo. Yo creo que ambas partes deben tratar de ponerse en la piel del otro y buscar una solución realista. También deberían participar en el proceso Argelia, Mauritania y el grupo de amigos.

- Según los papeles filtrados por Wikileaks, el Gobierno era más partidario de una solución autonómica dentro de Marruecos para el Sáhara Occidental.

Hago una aclaración, de carácter previo, para los temas de los papeles filtrados. Son informaciones de una parte basadas en percepciones e impresiones. Me parece una auténtica temeridad decir que esa es la posición de España. No voy a entrar a rebatir todo lo que se ha dicho en esas informaciones, pero sí quiero recalcar cuál es la posición de España. La mejor solución será la que sea fruto del acuerdo entre las partes y no hemos mostrado nuestras preferencias. Podíamos hacerlo legítimamente y no lo hemos hecho.