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16 de enero de 2011

Uno de los saharauis que piden asilo presenta pruebas de la represión


*Foto: El Pais

El inmigrante viajó en patera a Fuerteventura con fotografías del violento desalojo del campamento de El Aaiún por la policía marroquí

EL PAIS MÓNICA CEBERIO BELAZA - Puerto del Rosario - 13/01/2011

Antes de embarcarse en una pequeña lancha neumática rumbo a Canarias desde la costa de El Aaiún , uno de los miembros de la expedición que desembarcó el miércoles pasado en una playa de Fuerteventura se ocupó de verificar que llevaba consigo una tarjeta de memoria en la que había dejado constancia gráfica del violento desmantelamiento por parte de las autoridades marroquíes del campamento de Agdaym Izik el pasado 8 de noviembre. Hay fotos de tiendas en llamas y de la policía desalojando por la fuerza a los congregados, según confirman fuentes conocedoras del caso. Es una de las pruebas que ha podido aportar a su solicitud de asilo de que efectivamente estuvo allí. Trata también de probar que fue agredido: en una de ellas aparece con un ojo morado y contusiones, según las mismas fuentes.

Los 22 solicitantes de asilo que llegaron en esa patera fueron entrevistados el lunes por la tarde y el martes por funcionarios de policía que les hicieron un cuestionario especialmente preparado para ellos con preguntas concretas sobre Agdaym Izik, sus actividades en el campamento y la represión posterior hacia ellos y sus familiares. En las entrevistas, que fueron posteriormente remitidas a la Oficina de Asilo y Refugio de Madrid, dependiente del Ministerio del Interior, estaban presentes un intérprete -los solicitantes de asilo hablaron en hasaní, dialecto árabe que se habla en el Sáhara occidental y en Mauritania-, uno de los abogados de la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR) desplazados desde Las Palmas de Gran Canaria, un funcionario de policía de Fuerteventura y otro especialmente llegado a la isla desde la Brigada Provincial de Extranjería de Las Palmas.

Parece que los inmigrantes llegados en patera son efectivamente saharauis, según confirman fuentes conocedoras de los expedientes, y lo que debe determinar ahora la Oficina de Asilo y Refugio es hasta qué punto corren riesgo su vida o integridad física si regresan a su lugar de origen; hasta qué punto son activistas perseguidos. La mayoría son jóvenes, en torno a los 20 años , y por lo tanto carecen de largos historiales como defensores del derecho de autodeterminación del pueblo saharaui. Pero algunos, como el que entregó la tarjeta de memoria con las fotos, han aportado detalles precisos y fechas de detenciones policiales -de ellos o de sus familiares-, de su participación en manifestaciones y relatos muy concretos de sus días en el campamento y del desalojo, mientras que otros han dado información más genérica.

Las primeras 10 solicitudes se enviaron el lunes por la noche a Madrid. Las 12 restantes, el martes. A partir de su recepción, la Oficina de Asilo y Refugio tiene un plazo de cuatro días para decidir si las admite o no a trámite. Si se aceptan, esto supondría la regularización temporal de los solicitantes de asilo, que saldrían del Centro de Internamiento de Extranjeros de El Matorral antes del próximo domingo y se les regularía su situación dándoles un permiso de estancia temporal en España. A partir de ese momento empieza a correr el plazo de seis meses que concede la ley -salvo que el asilo se tramite por un procedimiento de urgencia que lo limita a tres meses- para que el Gobierno se pronuncie de forma definitiva sobre si concede o no a estas personas la condición de refugiado. El plazo de seis meses no suele cumplirse nunca, según señala el portavoz de CEAR Mauricio Valiente, que asegura que habitualmente el tiempo de espera media hasta tener una resolución definitiva sobre el asilo está entre un año y un año y medio.

Cuando, en 2006, una oleada de pateras con saharauis llegó a las costas canarias, la solución del Gobierno fue admitir la mayoría de ellas a trámite -en esos momentos, y tras la fuerte represión de las autoridades marroquíes que siguió a la llamada intifada en el Sáhara en 2005, casi 200 personas procedentes de esa zona desembarcaron en patera en Canarias-. Después, se concedieron finalmente muy pocos estatutos de refugiado.

El Ministerio del Interior no ofrece datos separados sobre los saharauis, sino que se incluyen como marroquíes, y recoge en sus anuarios que 281 personas procedentes de este país pidieron asilo en 2006. En ese momento, con el caso permanentemente en los medios, 197 de ellas fueron admitidas a trámite. Tan solo un año después, en 2007, de 263 peticiones solo se aceptaron 77 para ser examinadas. Entre 2006 y 2008 se protegió de forma definitiva a 26 solicitantes de asilo de Marruecos: a 10 como refugiados y a 16 bajo la figura de la protección subsidiaria que se puede conceder a aquellos que no reúnen todos los requisitos pero cuyo retorno se considera que puede suponer un riesgo real para su vida o libertad.

Un arreglo como el de 2006, admitir casi todas las solicitudes a trámite, supondría para el Gobierno aceptra solo indiciariamente que Marruecos está vulnerando los derechos humanos de los saharauis. Sobre lo más problemático en su relación con el reino alauí, la concesión de estatuto de refugiado, el Ejecutivo no tendrá que pronunciarse hasta dentro de muchos meses y cuando, previsiblemente, el tema no despierte tanto interés como tras la llegada de la patera.



Los 22 jóvenes llegados en patera temen por sus vidas si son repatriados a Marruecos

LA OPINION ANTONIO CABRERA 13/01/2011

PUERTO DEL ROSARIO Los 22 saharauis que se encuentran recluidos en el Centro de Internamiento para Extranjeros (CIE) de El Matorral, tras haber alcanzado las costas de Fuerteventura el pasado día 5 de enero a bordo de una zodicac, amenazan con una huelga de hambre si España no se les concede el asilo político.

Los jóvenes han trasmitido su decisión a sus familiares al considerar que la repatriación a Marruecos pone en riesgo sus vidas por la represión a que se encuentra sometida la población saharaui, especialmente tras los últimos incidentes que acabaron con el desmantelamiento del campamento Agdaym Izik, en El Aaiún.

La tramitación de solicitud de asilo político de los 22 jóvenes saharauis concluyó el pasado martes tras dos jornadas maratonianas donde participaron letradas de la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR) que se desplazaron expresamente desde Gran Canaria. El próximo sábado será la fecha decisiva para conocer si el Ministerio de Interior, a través de la Oficina de Asilo y Refugiado, admite o deniega las peticiones de asilo.

Pruebas
Los inmigrantes, entre los que se encuentran importantes activistas del Frente Polisario, llegaron sin ninguna documentación que acreditará su afirmación de haber nacido en El Sahara. Sin embargo, uno de los líderes aportó, durante la comparecencia para solicitar protección internacional, la tarjeta de una cámara digital donde se almacenan fotografías que recogen la brutalidad que empleó la policía marroquí durante su intervención en el polémico campamento..

Se da la circunstancia que al menos tres de los retenidos en El Matorral formaron parte del comité organizador en el campamento Agdaym Izik, asumiendo posiciones de responsabilidad en los comités de seguridad, transporte y avituallamiento.

Por otra parte, los familiares de los saharauis continúan llegando a la isla de Fuerteventura para interesarse por su situación, al tiempo que intentan aportar a la Oficina de Asilo y Refugio –bien a título individual o a través de ONG– diversos documentos que justifiquen su origen, tales como partidas de nacimiento de los padres, libros de familia e incluso varios certificados emitidos en El Aaiún por la Misión de la Naciones Unidas para el referéndum del Sahara Occidental (Minurso ).

13 de enero de 2011

Sáhara Occ.y el derecho Internacional


09/01/11

La violación sistemática de los derechos humanos de la población saharaui en los territorios ocupados es una triste realidad desde hace más de tres décadas. Pero la forma en que el Ejército marroquí procedió a desmantelar el campamento de Agdaym Izik y la represión posterior desplegada a lo largo de todo el territorio han llevado la situación al límite. Estamos ante graves violaciones de derechos humanos, que no son más que la consecuencia última de otra grave violación: la del derecho a la libre determinación del pueblo saharaui, afirmado con rotundidad por la ONU.
España tiene la obligación jurídica de promover el ejercicio del derecho a la libre determinación del pueblo saharaui, pues es, de iure, la potencia administradora del territorio. Mediante los acuerdos tripartitos de Madrid, España entregó el territorio a quienes, tal y como ya había afirmado la Corte Internacional de Justicia, no tenían título jurídico sobre él. Como ha señalado la Asamblea General de la ONU, un Estado no pierde la condición de potencia administradora, ni queda liberado del cumplimiento de las obligaciones que se derivan de ella, por el simple hecho de afirmarlo.
En consecuencia, tal y como estableciera la Asamblea General en 1979, Marruecos es la potencia ocupante ilegal del territorio, de la misma forma que lo es Israel en los territorios ocupados palestinos. Por ello, Marruecos viola sistemáticamente, entre otros, el IV Convenio de Ginebra, que establece las obligaciones de la potencia ocupante, entre las que destaca la prohibición de trasladar parte de su propia población al territorio ocupado
(art. 49). En la actualidad, se estima que en el territorio hay cuatro colonos marroquíes por cada saharaui.
Como consecuencia de la ilegalidad de la ocupación del territorio por Marruecos, ningún Estado, ni siquiera Francia, su más fiel e incondicional aliado, ha reconocido la anexión. Por esta misma razón, tal y como ha señalado la Asesoría Jurídica de la ONU y ha corroborado el Parlamento Europeo en sendos dictámenes, la explotación de los recursos naturales saharauis sin el visto bueno de sus representantes (Frente Polisario), y sin que repercuta en beneficio de la población saharaui, constituye una violación del Derecho Internacional. La Unión Europea, que alardea de defender los derechos humanos en el mundo, condicionando la aplicación de sus acuerdos con terceros estados al respeto por estos de los derechos humanos, mira a otro lado cuando se trata de Marruecos y viola conscientemente el Derecho Internacional.
Pero merece la pena analizar, siquiera someramente, los argumentos del Ejecutivo español para no condenar la situación actual y no apoyar decididamente la aplicación del Derecho Internacional. Apoyar la libre determinación del pueblo saharaui no supone ponerse del lado de una de las partes, sino simple y llanamente defender la aplicación del Derecho Internacional, lo que, además, ya hiciera en el conflicto de Irak.
Un argumento ya clásico es que España mantiene una posición de “neutralidad activa” ante el conflicto. Pero la neutralidad no existe en Derecho: quien no apoya su cumplimiento está apoyando su violación. Por otra parte, nuestro Gobierno ha llegado a sostener que Marruecos podría considerar tal condena como una injerencia en sus asuntos internos. Pues bien, desde la aprobación de la Resolución 1514 (XV) de la Asamblea General sobre la concesión de la independencia a los países y pueblos coloniales, de la que ahora se cumplen 50 años, y que sentó en gran medida las bases de la descolonización, está fuera de cualquier discusión mínimamente rigurosa el hecho de que no se trata de un asunto interno marroquí, sino internacional, porque el Sáhara Occidental es un territorio pendiente de descolonización y no forma parte del territorio marroquí.
Tras su victoria electoral, el Gobierno socialista afirmó que los principios éticos y el respeto del Derecho Internacional inspirarían su acción exterior, pero ahora son los “intereses nacionales” los que prevalecen sobre aquellos. Pero es que, además, de la forma en que está actuando ni siquiera está garantizado ese interés nacional, pues Ceuta y Melilla han sido y seguirán siendo moneda de cambio en nuestras relaciones con Rabat, con o sin Sáhara por medio; la inmigración ilegal seguirá siendo organizada desde las costas saharauis y marroquíes por quienes pretenden luchar contra ella; y la eficacia de Marruecos como freno a la entrada del integrismo terrorista en Europa –que, por otra parte, es abiertamente rechazado por la sociedad saharaui, que practica una versión abierta del islam– puede, al menos, ponerse en entredicho tras los atentados de Casablanca (contra la Casa de España, en 2003) y Madrid (2004).
Tras tres lustros de guerra de liberación nacional, en 1991 el Frente Polisario decidió sustituir las armas por las urnas, en la confianza de que Naciones Unidas sería capaz de llevar a buen puerto un Plan de Paz que había sido negociado libremente por las partes. Pero, desde su puesta en marcha, este Plan fue boicoteado por Marruecos, tal y como ha denunciado, entre otros, James Baker. Existe ya un censo para el referéndum confeccionado por Naciones Unidas, pero el veto francés impide su celebración. Mientras el Plan de Paz continúa estancado y en el Sáhara ocupado se producen estas graves violaciones de derechos humanos, nuestro país se preocupa de su interés nacional, la Unión Europea del suyo y Naciones Unidas se limitan a “deplorarlas”. En esta tesitura, si finalmente se le impide al pueblo saharaui decidir libremente su futuro mediante un referéndum de autodeterminación, en los términos que establecen las resoluciones de Naciones Unidas, nadie le podrá acusar de no haber explorado todas las vías pacíficas imaginables para poner fin a su sufrimiento.

Juan Soroeta Liceras, Juan Miguel Ortega Tirol y otros 71 profesores de Derecho Internacional Público y Relaciones Internacionales de 32 universidades españolas, además de la Asociación Española para el Derecho Internacional de los Derechos Humanos (AEDIDH)


Público, 5 de enero de 2011

17 de noviembre de 2010

"España se ha bajado los pantalones con Marruecos"



  • Isabel Terraza y Antonio Velázquez ya están en Las Palmas de Gran Canaria
  • Han arremetido contra el Gobierno por no condenar la crisis del Sáhara
  • Han realizado estas declaraciones en La Tarde en 24 horas de TVE

ESTEFANÍA DE ANTONIO17.11.2010

"No puede ser que España se esté bajando los pantalones ante Marruecos, se les debería caer la cara de vergüenza". Con este ataque frontal, y exigiendo al Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero que condene la crisis del Sáhara, han llegado la activista prosarahaui española Isabel Terraza y el mexicano Antonio Velázquez al aeropuerto de Las Palmas de Gran Canaria, procedentes de El Aaiún.

"España es la responsable de esta violación de derechos humanos en el Sáhara y si no se posiciona esto va a terminar muy mal, sería un error muy grande que permitiera el exterminio de este pueblo como lo ha permitido hasta hoy", ha afirmado Velázquez en una entrevista a La Tarde en 24 horas de TVE.

Los dos activistas de la organización Resistencia Saharaui permanecieron escondidos en la capital del Sáhara Occidental durante días tras el violento desalojo del campamento de Gdaim Izik el pasado 8 de noviembre y del que fueron testigos. A través de un video difundido en el canal YouTube denunciaron el "genocidio" del régimen marroquí sobre la población civil saharaui.

"Tristes e impotentes" han llegado esta tarde a España, tras comprobar personalmente "la agresividad de las fuerzas marroquíes" que, según ha relatado Terraza, le han intimidado y tratado de forma "muy desagradable".

"Me han sacado la melfa y el teléfono móvil de forma muy agresiva y hemos vivido momentos de mucha tensión en el aeropuerto de El Aaiún", ha explicado la activista, que ha subrayado que "siempre hemos mantenido la cabeza bien alta".

Acusado de matar a un soldado

Por su parte, Velázquez ha querido dejar constancia de que la policía de Marruecos le ha acusado de matar a uno de los 11 soldados asesinados durante eldesmantelamiento del campamento.

"Me han llevado a una habitación donde me han entregado la documentación que me dejé en el campamento y me han dicho que la encontraron al lado de un militar muerto", ha señalado el joven mexicano.

Los activistas no sólo han pedido a España que condene "de forma clara y contundente" lo que está sucediendo en el Sáhara, sino que apelan a que Naciones Unidas intervenga en el conflicto. Sin embargo, en la reunión de este martes, el Consejo de Seguridad se limitó a constatar que Marruecos impidió moverse a los cascos azules en los disturbios del Sáhara y condena los actos de violencia que se produjeron.

Tanto Isabel como Antonio son conscientes de que el limitado o inexistente acceso a la información por parte de los medios de comunicación debido al cerrojazo informativo impuesto por Marruecosconfunde a la opinión pública, pero ellos siguen defendiendo que "lo que se ve en los vídeos es lo que ocurrió".

"Sabemos que pueden existir dudas, pero las imágenes que habéis visto no están editadas y muestran que había niños y mujeres embarazadas en el campamento. Entraron a atacar y sí, los jóvenes se quedaron defendiendo su vida y lo poco que tenían", ha sentenciado.

Censura que algo queda



La ministra Sinde pide a los actores que no opinen sobre el Sáhara

La ministra Sinde pide a los actores que no opinen sobre el SáharaHasta tal punto todo el mundo se permite hoy tener una opinión que se la permiten incluso los intelectuales y artistas. Pero en lo del Sahara hay que dejar hablar únicamente a los expertos, asegura Sinde.
La mordaza o un silencio cómplice es lo que pide la ministra a sus queridos, protegidos y mimados actores del "Grupo de la Zeja".

Con la excusa de que sean "prudentes", la ministra de Cultura, Ángeles González-Sinde ha pedido al llamado 'mundo de la cultura' que se corte a la hora de opinar sobre los sucesos en El Aaiún, que se saldaron con decenas de muertos y cientos de desaparecidos, según ha denunciado el Frente Polisario.

La titular de Cultura, ha instado a los que no son "expertos" que no jueguen el "papel de opinar y de contribuir a la confusión" en el conflicto del Sáhara Occidental, a la vez que ha valorado "mucho" el "compromiso" del mundo de la cultura para "defender las causas de los demás", tras haber acudido a la manifestación en favor del pueblo saharaui que se celebró el pasado sábado en Madrid.

Justo lo contrario de lo que el PSOE hizo con el "No a la Guerra" o con el "Nunca Mais" ecológico.

LA REACCIÓN DE INTERNET

Las declaraciones de Ángeles González-Sinde ya tienen réplica en la red.

Además de comentarios en Twitter y Facebook, el lema Opina del Sáhara aunque no seas una experta se ha expandido por Internet.

Con esta frase, la web del Centro Social Autogestionado La Tabacalera de Madrid, propiedad del propio Ministerio de Cultura, anima mandar un email masivo a los europarlamentarios para hacerles llegar la opinión de los ciudadanos sobre el Sáhara.

Esta campaña había sido puesta en marcha hace una semana, pero las declaraciones de González-Sinde sirvieron para reanimarla. Según datos de los activistas, sólo ayer se mandaron más de 2.000 emails.

Algunos parlamentarios ya han comenzado a responder. Es el caso del eurodiputado de IU, Willy Meyer, que lo hace con un texto en el que agradece el apoyo al pueblo saharaui.

Meyer viajó recientemente a El Aaiún, pero la policía marroquí le impidió bajarse del avión.

También ha contestado la eurodiputada del PNV Izaskun Bilbao.

En su respuesta, escrita en mayúsculas, remite a lo publicado sobre el tema en su blog, una entrada que lleva por título "Una pasividad intolerable sobre el Sáhara".

Periodista Digital

15 de noviembre de 2010

Informe Semanal


Indisciplina y Dignidad

POLÍTICA | NAVARRA

Cristóbal deja el PSN por la "complicidad" del PSOE con Marruecos en el Sáhara

DICE QUE SU PARTIDO LE HA "DEFRAUDADO PROFUNDAMENTE"

Afirma que antepone su "relación de solidaridad" con el pueblo saharaui antes que la militancia en un partido

MIGUEL TURULLOLS - Domingo, 14 de Noviembre de 2010 - Actualizado a las 04:16h.

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Cristóbal, con representantes del Consejo Nacional Saharaui en el Parlamento de Navarra.

Cristóbal, con representantes del Consejo Nacional Saharaui en el Parlamento de Navarra. (Javier Bergasa)

PAMPLONA. La última "masacre" de saharauis en el campamento cercano a El Aaiún y la no condena de PSOE de este acto ha sido la gota que ha colmado el vaso de Carlos Cristóbal, que lleva 23 años en el Parlamento de Navarra en las filas del PSN. Mejor dicho, llevaba. Ayer por la mañana mandó un correo electrónico a su partido para solicitar su baja como afiliado. Cristóbal, secretario de Educación del PSN, expresó ayer que anteponía su relación "personal, afectiva y de solidaridad con el pueblo saharaui" a la militancia de un partido que le ha "defraudado profundamente".

Carlos Cristóbal relató que tiene apadrinada una niña saharaui de 17 años que le llama "papi" desde los nueve años. Nana, así se llama, le mandó un sms en el que le contaba que unos españoles le habían dicho que era (Carlos Cristóbal) "socialista de los de Zapatero", y que ella les dijo que no, que siempre les había ayudado mucho. "Siempre estarás con nosotros. Si, no?", le espeta la niña en el mensaje.

Por este motivo, solicitó la baja como afiliado en el PSN-PSOE, del que era parte desde 1986, "para poder contestar a Nana". Igualmente, Carlos Cristóbal expresó que durante los últimos años había "soportado con malestar y dolor la progresiva alineación" del gobierno socialista con las prácticas "agresoras" de Marruecos hacia el pueblo saharaui y recordó los ejemplos más cercanos, el de la huelga de hambre de Aminetu Haidar y el último conflicto en el campamento de refugiados de El Aaiún. Igualmente, Carlos Cristóbal denunció la "complicidad" del Gobierno francés y español en el conflicto saharaui y aprovechó para recalcar que un referéndum de autodeterminación es "la única solución" para el enfrentamiento que mantienen los saharauis con Marruecos.

AFILIADO DESDE 1986 Carlos Cristóbal es un histórico del Partido Socialistas de Navarra. Lleva casi un cuarto de siglo en sus filas y 23 años en el Parlamento de Navarra y esta labor le ha llevado innumerables veces al Sáhara, donde ha convivido con muchas familias saharauis. Los campos de refugiados en Tinduf los ha visitado casi veinte veces, explica él mismo. De hecho, si se revisa la hemeroteca, Carlos Cristóbal aparece en todas las delegaciones que ha enviado el Parlamento de Navarra al Sáhara.

Maestro de profesión, su carrera política ha estado vinculada muy de cerca a la Educación. Fue secretario de Educación del PSN, pero en su larga trayectoria también fue jefe de gabinete del Gobierno de Urralburu que gobernó en Navarra durante dos legislaturas entre los años 1984 y 1991, y portavoz del PSN.

Disciplina e Indignidad. Censura en el Partido Socialista

Es lo ultimo que nos quedaba por ver. La noticia se basta por si sola

Cuando la actual Ministra española de Asuntos Exteriores apoyaba un Sahara Libre (julio 2003)

Zapatero pide "disciplina" al PSOE sobre el Sáhara

En la última reunión de la Ejecutiva Federal, exigió al partido que evite "especulaciones" sobre lo ocurrido en El Aaiún

PUBLICO MIGUEL ÁNGEL MARFULL MADRID 14/11/2010 08:00

"Hay que buscar equilibrio entre los principios y los intereses", admite con pragmatismo un alto dirigente del PSOE para sintetizar la respuesta del Ejecutivo y el Partido Socialista ante los sucesos registrados esta semana en El Aaiún. El violento desmantelamiento del Campamento Dignidad en la capital saharahui por parte de Marruecos discurrió el pasado lunes en paralelo a la reunión que celebraba en Madrid la dirección federal socialista.

Ese día, el presidente del Gobierno dictó las tres consignas con las que ha encarado después la crisis del Sáhara. José Luis Rodríguez Zapatero pidió "disciplina" al PSOE, "mesura" a la responsable de Exteriores y "tranquilidad" a los territorios directamente concernidos por razones de vecindad: Canarias, Ceuta y Melilla.

El líder de Melilla fue el más crítico con Marruecos en el Consejo Territorial

"Nunca os pido disciplina, pero ante este asunto sí la reclamo", advirtió a los miembros de la Comisión Ejecutiva Federal del PSOE. Zapatero lanzó ese llamamiento en su segunda intervención sus palabras abren y cierran después con una réplica cada encuentro de la Ejecutiva, para concluir una reunión en la que, según coinciden varios de los presentes, ninguna voz reclamó más contundencia en los mensajes del Ejecutivo hacia Marruecos.

El "rigor" contra cualquier improvisación que aconsejó la responsable de política internacional del PSOE, Elena Valenciano, en un pormenorizado análisis de la situación, embridó a la dirección del PSOE. Zapatero convirtió luego esta recomendación en la consigna que explica la actitud de limitarse a "lamentar" los incidentes sin llegar a condenarlos.

El líder socialista ordenó a su partido "disciplina en el mensaje", señalan las fuentes consultadas por Público. Zapatero prohibió a su partido "hacer especulaciones" hasta que no se disponga de información exacta sobre los sucesos de El Aaiún.

Zapatero advierte contra el riesgo de que Rabat acuse a España de injerencia

El jefe del Ejecutivo reclamó así "una misma voz" al Gobierno y al PSOE sobre esta cuestión, autorizando a dictar criterio al vicepresidente primero y a la ministra de Exteriores por parte del Ejecutivo y facultando también a los números dos y tres del PSOE, José Blanco y Marcelino Iglesias, y a la responsable socialista de relaciones internacionales. Así lo interpretan varios asistentes a la reunión, ya que Zapatero no concretó nombres al proscribir una reacción coral y descoordinada en relación con Marruecos.

Para justificar estas precauciones, el líder del PSOE apeló a la necesidad de mantener una posición de equilibrio entre Marruecos y las autoridades saharauis para no alterar la posición de privilegio en la interlocución de que dispone España. Dos intereses sostienen la cautela socialista: el papel de Rabat en la lucha contra el terrorismo islamista, cuya cooperación es muy relevante, según resalta el Ejecutivo, y su colaboración en el control de la inmigración ilegal procedente de África.

"Ponerse en el lugar" de Rabat

Ambos fueron esgrimidos por el presidente en una intervención en la que pidió también al PSOE ponerse "en el lugar de Marruecos" en la resistencia de Rabat a ser "supervisado", exigencia que, según expuso, puede ser interpretada como una "injerencia".

No alimentar inestabilidad en el vecino del sur es el objetivo, según subrayan fuentes socialistas y del Ejecutivo. Zapatero conoce, apunta un miembro de la Ejecutiva, "la fuerte ligazón de muchos socialistas con la causa saharaui, pero a veces hace falta situar por encima la causa del Estado". Leire Pajín siguió esa militancia como miembro que fue de la Asociación de Amigos del Pueblo Saharaui. Es un ejemplo representativo entre muchos. El líder del PSOE cree necesario superar el "discurso fácil" de la crítica a Marruecos y así se lo ha trasladado estos días a sus dirigentes.

Canarias, Ceuta y Melilla

Estos mismos argumentos estuvieron presentes un día después, el martes, en la reunión del Consejo Territorial del PSOE, que agrupa a los responsables autonómicos socialistas. Los secretarios regionales de Melilla y Canarias fueron los únicos que introdujeron la cuestión del Sáhara en su turno de intervención. Ambos trasladaron su "preocupación" por el posible agravamiento de los hechos de El Aaiún, cuyo alcance oculta Rabat, una vez que se conozca todo lo ocurrido.

El responsable melillense, Dionisio Muñoz, fue el más vehemente, señala uno de los asistentes, y pidió "combinar prudencia y firmeza para exigir responsabilidades" si se confirman los extremos de violencia que denuncian fuentes saharauis.

"No podemos consentir que vuelva a ocurrir", señaló Muñoz, arrancando su relato en la muerte de Nayem Elgarhi, el adolescente de 14 años tiroteado por la policía marroquí hace dos semanas frente al Campamento Dignidad.

Canarias, Ceuta y Melilla mantienen relaciones de cercanía geográfica y afectiva con Marruecos y el Sáhara. En las dos ciudades autónomas hay militantes socialistas con raíces magrebíes. La inmigración ilegal tiene en esos puntos una puerta de entrada.

Los sucesos de El Aaiún fueron, sin embargo, abordados de forma muy somera en esa cita. Los responsables socialistas de estos territorios comparten la estrategia de cautela impuesta por el Gobierno. Zapatero les pidió "prudencia y tranquilidad" a la espera de conocer la dimensión real de los sucesos vividos esta semana en el Sáhara.

13 de noviembre de 2010

Hoy como ayer: sólo prensa francesa en el Sahara Occidental

Los periodistas españoles están experimentando en sus carnes las "magníficas" relaciones que Marruecos tiene con España. Hoy, como ayer, la prensa española está vejada y vetada en el reino alauita. Y hoy, como ayer, la dinastía alauita, autoriza a la prensa francesa a presenciar la ocupación militar del territorio.

Marruecos ha invadido el Sahara Occidental por fases.
En la primera fase, en 1975-1976, Marruecos invadió y ocupó militarmente el norte del territorio del Sahara Occidental. El 14 de abril de 1976, Marruecos firmó un tratado con Mauritania donde decía quela región sur del Sahara Occidental, con capital en Villa Cisneros, no formaba parte de la "integridad territorial" de Marruecos. Aquella región se bautizó como "Tiris Occidental".

Posteriormente, apenas unos días después del acuerdo del Frente Polisario con Mauritania, el 10 de agosto de 1976, por el que Mauritania ponía fin a la guerra y se retiraba del sur del Sahara Occidental, Marruecos procedió a la segunda fase de su ocupación militar.

Cuando se produjo esa ocupación, el día 12 de agosto de 1979, Marruecos anunció que el territorio sahariano de Tiris Occidental estaba ya bajo dominio marroquí:

Esta zona fue rebautizada con su antiguo nombre de Río de Oro (en árabe Oued-Eddahab) y su anexión fue calificada por el ministro del interior marroquí Driss Basri como un acto de “autodeterminación de sus pobladores” ante periodistas franceses, única prensa a la que estaba permitido cubrir la ocupación militar y los actos de anexión, a los que mostraban fotos de la retirada de los antiguos administradores mauritanos.

Ahora, nuevamente, Marruecos vuelve a hacer presente la ocupación militar del territorio de la forma más brutal imaginable. Y, nuevamente, como ayer, Rabat permite viajar a una periodista francesa al Sáhara pero veta de nuevo a la prensa española.

Hoy, como ayer: Marruecos, Francia, Sahara Occidental....
Y España fuera.

NOTA
Sirva este artículo como un modesto homenaje a Luis de Vega, periodista de raza, de los de antes, íntegro y competente, al que el majzén acaba de retirar su acreditación como corresponsal en Rabat: no cabe mayor reconocimiento de la calidad de su trabajo.

Enlace permanente carlos ruiz miguel.- DeSde el atlantico